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House Music Ivan Robles

Thursday, June 4, 2009

SpacePort América más cerca de la realidad


Si estás pensando en reservar un vuelo para SpaceShip II de Virgin Galactic, lanzar un carga con UP Aerospace o Armadillo Aerospace, o no puedes esperar a ver la Liga de Carreras de Cohetes, te alegrará saber que el espacio-puerto América de Nuevo México se está convirtiendo en una realidad y no es sólo un sueño. Un estudio de impacto medioambiental sobre la instalación se ha completado y aprobado, lo cual termina la fase para que la FAA (Administración de Aviación Federal) sea capaz de lograr una licencia de lanzamientos para la Autoridad del Espacio-Puerto de Nuevo México (NMSA). La licencia es tanto para despegues verticales como horizontales. “Estas dos aprobaciones gubernamentales son los dos pasos siguientes en el camino hacia un espacio-puerto comercial completamente operativo”, dijo el Directo Ejecutivo del NMSA Steven Landeene. Ahora, con la licencia en la mano, puede empezar la construcción de la futurista instalación del espacio-puerto. ¿Está el futuro y potencial vuelo espacio comercial/personal acercándose realmente?

Ya se han realizado varios lanzamientos de cohetes comerciales desde el lugar de Nuevo México desde abril de 2007, pero ahora el espacio-puerto puede prepararse para cohetes comerciales “mayores” y naves comerciales que lanzarán a los primeros clientes de pago a vuelos suborbitales.

Landeene dijo que las ofertas saldrán en enero para los caminos, autopistas y edificios de seguridad. La terminal y el hangar aún están en fase de diseño por lo que estas ofertas aparecerán en algún momento de la primavera. “No podíamos comenzar nada en este sitio hasta que se recibiera este registro sobre la decisión”, dijo Landeene. NMSA actualmente tiene proyectado que las actividades de lanzamiento vertical se incrementen en 2009 y que la construcción también comience en 2009 con las instalaciones de hangar y terminal para despegues horizontales terminadas para finales de 2010.

“Estamos en camino de comenzar una construcción en el primer cuarto de 2009, y tener nuestra instalación completada tan rápido como sea posible”, dijo. NMSA espera firmar un acuerdo de arrendamiento con Virgin Galactic antes del final de 2008.

“Es un día importante para Nuevo México y el país, dado que Spaceport América ahora se añade a la infraestructura de lanzamiento de los Estados Unidos”, dijo Daniela Glick, Presidenta de la Junta de NMSA. NMSA dice que Spaceport America está ahora posicionado para convertirse en el líder comercial de la nación en instalaciones de espacio-puerto. Spaceport América ha estado trabajando estrechamente junto con firmas aeroespaciales líderes tales como Virgin Galactic, Lockheed Martin, Rocket Racing Inc./Armadillo Aerospace, UP Aerospace, Microgravity Enterprises y Payload Specialties.

El fuego sale de África: Una clave para la migración del hombre prehistórico


La capacidad para hacer fuego hace milenios fue probablemente un factor clave para la migración de los homínidos prehistóricos desde África a Eurasia, dice un investigador del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén según piensa, basándose en los hallazgos del sitio arqueológico de Gesher Benot Ya’aqov en Israel.

Anteriores excavaciones del lugar, llevadas a cabo bajo la dirección del Prof. Naama Goren-Inbar del Instituto de Arqueología, demostró que los ocupantes del lugar – identificados como parte de la cultura Achelense que surgió en África hace unos 1,6 millones de años – habían dominado la capacidad de crear fuego hace 790 000 años. Esta revelación retrasa las fechas anteriormente aceptadas para la capacidad del hombre de hacer fuego en medio millón de años.

El lugar de Gesher Benot Ya’aqov está situado en la cordillera del Mar Muerto en el Valle Hula en el norte de Israel.

La Dr. Nira Alperson-Afil, miembro del equipo de Goren-Inbar, dijo que una investigación más detallada de pedernal quemado en las áreas designadas en los ocho niveles de civilización hallados en el lugar ahora demuestran que “las concentraciones de pedernal quemado fueron hallados en distintas áreas, interpretado como la representación de los restos de antiguos hogares”. Esto nos dice, comenta, que una vez que adquirieron la capacidad de hacer fuego se llevó a cabo durante un periodo de muchas generaciones. Los hallazgos de Alperson-Afil fueron enviados para su publicación en la edición más reciente de la revista Quaternary Science Reviews.

Dijo que otros estudios que han informado de uso del fuego sólo verificaron la presencia de materiales arqueológicos quemados, pero fueron incapaces de penetrar más allá en la cuestión de si los humanos fueron los “creadores del fuego” desde las primeras etapas del uso del mismo.

“Los nuevos datos procedentes de Gesher Benot Ya’akov son excepcionales dado que mantienen las pruebas de uso del fuego a través de una secuencia ocupacional muy larga. Esto continuo y habitual uso del fuego sugiere que estos primeros humanos no se vieron obligados a recoger el fuego de deflagraciones naturales, sino que eran capaces de hacerlo a voluntad”, dijo Alperson-Afil.

La manipulación del fuego por parte de los primeros humanos fue, claramente, un punto de inflexión para los ancestros humanos. Una vez “domesticaron” el fuego, éste les permitía protección de los predadores y proporcionaba luz y calor así como la explotación de un mayor rango de alimentos.

Alperson-Afil comentó: “La poderosa herramienta de hacer fuego proporcionó a los antiguos humanos confianza, permitiéndose abandonar sus alrededores iniciales a los que estaban circunscritos y finalmente poblar nuevos y desconocidos entornos

El “rastro del demonio” son las huellas humanas más antiguas


Ya es oficial: las huellas humanas más antiguas encontradas tienen 345 000 años de antigüedad, más menos 6000. Conocidas como el “rastro del demonio”, han quedado conservadas en cenizas volcánicas en la cima del volcán Roccamonfina en Italia.

Las huellas fueron descritas por primera vez por Paolo Mietto y sus colegas de la Universidad de Padua en Italia en 2003 después de que unos arqueólogos aficionados se los enseñaran.

En ese momento, el equipo estimó que las huellas tenían entre 385 000 y 325 000 años, basándose en el momento en que se pensaba que estalló el volcán por última vez.

Ahora, Stéphane Scaillet y sus colegas del Laboratorio de Ciencias Climáticas y Ambientales en Francia, han usado técnicas de datación por argón para verificar la edad de las huellas.

“Sus métodos más rigurosos confirman que estas son las huellas humanas más antiguas jamás halladas”, dice Mietto. El nuevo hallazgo también confirma que los propietarios de las huellas fueron los Homo heidelbergensis.

Pioneros

Mietto tiene preparado un segundo sitio de excavación para la próxima semana, a unos 3 kilómetros de distancia. Anteriores visitas le han convencido de que hay más huellas humanas, y dice que es altamente probable que tengan la misma edad.

Las excavaciones ayudarían a revelar un sendero usado por los primeros humanos.

Mietto dice que basándose en la zancada, la gente andaba, no corría. Es más, las huellas van en ambos sentidos: yendo hacia el volcán y volviendo del mismo. Sus propietarios, por tanto, no huían de una erupción volcánica y las huellas deben haber sido dejadas algún tiempo antes del evento.

Los experimentos de datación no siempre han confirmado las sospechas. En 2003, un equipo descubrió huellas de 40 000 años de antigüedad conservadas en ceniza volcánica en el sur de México. Pero cuando un grupo distinto dató las huellas mexicanas usando la técnica del argón usada por Scaillet, encontró que tenían 1,3 millones de años.

Dado que esto fue antes de que los humanos modernos evolucionaran en África – el equipo concluyó que después de todo, no podían ser huellas humanas.

1709: El año en que se congeló Europa


Gente de toda Europa se despertó el 6 de enero de 1709 encontrándose que la temperatura se había desplomado. Una congelación de tres semanas fue seguida por una breve fusión – y entonces el mercurio bajó de nuevo para mantenerse ahí. Desde Escandinavia en el norte a Italia en el sur, y desde Rusia en el este a la costa oeste de Francia, todo se convirtió en hielo. El mar de congeló. Lagos y ríos se helaron, y el suelo se congeló hasta una profundidad de un metro o más. El ganado murió de frío en sus establos, las crestas de los gallos se congelaron y cayeron, los árboles estallaron y los viajeros se helaban hasta la muerte en los caminos. Fue el invierno más frío en 500 años.

En Inglaterra se conoce al invierno de 1709 como la Gran Helada. En Francia entró en la leyenda como Le Grand Hiver, tres meses de frío letal que llevó a un año de hambruna y disturbios por la comida. En Escandinavia se congeló el Mar Báltico de tal forma que la gente podía andar sobre el hielo incluso en el mes de abril. En Suiza los lobosos hambrientos entraron en los pueblos. Los venecianos se deslizaron sobre el lago helado, mientras que fuera de la costa oeste de Italia marineros a bordo de barcos de guerra ingleses morían por el frío. “Creo que la Helada fue mayor (si no también más universal) que ninguna otra en la Memoria del Hombre”, escribió William Derham, uno de los observadores meteorológicos más meticulosos de Inglaterra. Estaba en lo cierto. Trescientos años más tarde sigue ostentando el récord del invierno más frío de Europa durante el último medio milenio.

Derham era el Rector de Upminster, a poco camino al noreste de Londres. Había estado comprobando su termómetro y barómetro tres veces al día desde 1697. De forma similar, cuidadosos observadores de dispersos por toda Europa hicieron lo mismo y sus registros coinciden notablemente. En la noche del 5 de enero, la temperatura bajó drásticamente y se mantuvo en caída. El 10 de enero, Derham registró -12 °C, la temperatura más baja jamás medida. En Francia, la temperatura bajó aún más. En París llegó a -15 °C el 14 de enero y se mantuvo así durante 11 días. Tras una breve recuperación a finales de mes el frío retornó con furia y se mantuvo hasta mediados de marzo.

Más tarde durante ese año, Derham escribió un detallada crónica de la congelación y destrucción causada para las Transacciones de la Sociedad Real. Los peces se congelaron en los ríos, las piezas de caza cayeron en los campos y murieron, y los pequeños pájaros perecieron por millones. La pérdida de hierbas tiernas y árboles frutales exóticos no fue una sorpresa, pero incluso los duros robles y frenos nativos sucumbieron. La pérdida del cereal de trigo fue una “calamidad general”. Los problemas de Inglaterra fueron nimios, no obstante, en comparación con los que se sufría al otro lado del Canal de la Mancha.

En Francia, la helada se extendió por todo el país hasta el Mediterráneo. Incluso el rey y su corte en el suntuoso Palacio de Versalles sufrieron para mantenerse calientes. El Duque de Orleans escribió a su tía en Alemania: “Estoy sentado con un rugiente fuego, tengo una pantalla por delante de la puerta, la cual está cerrada, de forma que pueda sentarme aquí con una piel de marta alrededor de mi cuello y mis pies en una bolsa de piel de oso, y aún así estoy tan aterido de frío que apenas puedo sostener el lápiz. Nunca en mi vida había visto un invierno como este”.

En los hogares más humildes, la gente se iba a la cama y despertaba para encontrar sus gorros de dormir congelados en el cabecero de la cama. El pan se helada de tan forma que se necesitaba un hacha para cortarlo. De acuerdo con un canon de Beaune en Borgoña, “los viajeros murieron en el campo, el ganado en los establos, los animales salvajes en los bosques; casi todos los pájaros murieron, el vino se congeló en los barriles y se encendían fogatas públicas para calentar a los pobres”. De todo el país llegaban informes de gente que se congelaba hasta morir. Y con los caminos y ríos bloqueados por la nieve y el hielo, era imposible transportar comida a las ciudades. París esperó tres meses hasta que recibió suministros frescos.

Lo peor estaba por llegar. En todos sitios, los árboles frutales, castaños y olivos murieron. El cultivo de trigo del invierno fue destruido. Cuando por fin llegó la primavera, el frío fue reemplazado por la aún peor escasez de alimentos. En París, muchos sobrevivieron sólo gracias a las autoridades, que temiendo una revuelta, forzaron a los ricos a proporcionar comedores de beneficencia. Sin grano para hacer pan, alguna gente del país hizo “harina” moliendo helechos, añadiendo ortigas y cardos. Para el verano, hubo informes de gente hambrienta en los campos “comiendo hierba como las ovejas”. Antes de final de año había muerto más de un millón de personas de frío o hambre.

El hecho de que tanta gente dejara constancia del frío sugieren que el invierno de 1708/1709 fue inusualmente duro, pero ¿cómo de extraordinario era esto?

En 2004, Jürg Luterbacher, climatólogo de la Universidad de Berna en Suiza, realizó una reconstrucción mes a mes del clima de Europa desde 1500, usando una combinación de medidas directas, indicadores representativos de la temperatura tales como anillos de los árboles y núcleos de hielo, y datos recopilados en documentos históricos (Science, vol 303, p 1499). El invierno de 1708-1709 fue el más frío. En gran parte de Europa la temperatura fue mucho más de 7º C menor que la media para la Europa del siglo XX.

Por qué hizo tanto frío es difícil de explicar. La Pequeña Edad del Hielo estaba en su clímax y Europa experimentaba momento turbulentos: la década de 1690 vio una cadena de veranos fríos y cosechas fallidas, mientras que el verano de 1707 fue tan cálido que la gente moría de golpes de calor. Globalmente, el clima fue más frío, con la emisión del Sol en su punto mínimo en milenios. Hubo algunas espectaculares erupciones volcánicas en 1707 y 1708, incluyendo la del Monte Fuji en Japón y el Santorini y el Vesubio en Europa. Esto podría haber enviado polvo a gran altura en la atmósfera, formando un velo sobre Europa. Tal velo de polvo normalmente llevaba a veranos más fríos y a veces a inviernos más cálidos, pero los climatólogos creen que durante esta persistente fase fría, el polvo podría haber hecho caer las temperaturas tanto de invierno como de verano.

Ninguna de estas cosas, no obstante, da cuenta de la extremidad de este invierno concreto. “Parece haber sucedido algo inusual”, dice Dennis Wheeler, climatólogo de la Universidad de Sunderland en el Reino Unido. Como parte del Proyecto Millenium de la Unión Europea, que trata de reconstruir el clima de Europa de los últimos 1000 años, Wheeler está extrayendo datos de los libros de bitácora de la Armada Real, que proporcionan observaciones diarias del viento y el clima. “Con datos diarios se puede crear una media mensual muy fiable pero también puede verse lo que sucedió de un día al siguiente”, dice Wheeler. Él y sus colegas han compilado una base de datos de observaciones diarias que se extienden hasta 1685 del área del Canal de la Mancha. “Esta es una zona climática clave. El clima refleja una condiciones más amplias en todo el Atlántico, que es en circunstancias normales donde se origina en gran parte el clima europeo”.

La causa más inmediata para los inviernos fríos en Europa es normalmente un viento gélido de Siberia. “Lo que se esperaría que tuviese grandes rachas de viento del este con un anticiclón bien desarrollado sobre Escandinavia aspirando aire frío de Siberia”, dice Wheeler. En lugar de esto, sus datos muestran una predominancia de vientos del sur y el oeste – los cuales normalmente traen aire caliente a Europa. “Sólo hubo vientos del norte y el este ocasionalmente y nunca durante más de unos pocos días”, dice Wheeler. Otro extraño hallazgo es que enero fue inusualmente tormentoso. Las tormentas invernales tienden a traer un clima más templado, aunque inestable, a Europa. “Esta combinación de frío, tormentas y vientos del oeste sugieren que el responsable de tal invierno fue otro mecanismo”.

Puede que no haya una explicación simple para la Gran Helada de 1709, pero los patrones climáticos inesperados revelados por los datos de Wheeler subraya por qué las reconstrucciones climáticas son tan importantes. “Tenemos que explicar la variación natural del clima a lo largo de los siglos pasados de tal forma que podamos aislar los factores que contribuyen al cambio climático. Pero antes podemos hacer lo necesario para señalar esos cambios en detalle”, dice Wheeler. “El clima no se comporta de forma consistente y los periodos más cálidos y fríos, secos y húmedos no siempre pueden explicarse mediante los mismos mecanismos”. En las dos décadas tras ese terrible invierno, el clima se calentó muy rápidamente. “Alguna gente apunta a eso y dicen que el calentamiento actual no es nuevo. Pero no son comparables. Los factores que causaron el calentamiento de entonces eran bastante distintos de los que funcionan ahora”.

Censo alienígena: ¿Podemos estimar cuánta vida hay fuera?


Un nuevo estudio busca tabular la extensión de la vida extraterrestre inteligente.

Un día en 1950, el físico nuclear Enrico Fermi propuso una cuestión a unos pocos colegas con los que estaba comiendo en el Laboratorio Nacional de Los Álamos que llegaría a conocerse como la Paradoja de Fermi: Si la Vía Láctea está efectivamente bullendo con civilizaciones alienígenas, como tantas teorías sugieren, ¿dónde están? ¿No debería haber pruebas de su existencia? Casi 60 años más tarde, la pregunta sigue siendo igual de desconcertante. Después de todo, la búsqueda de señales de radio extraterrestres o las pruebas de civilizaciones alienígenas no han dado resultado.

No obstante, los programas de búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) siguen al pie del cañón. Y la búsqueda de cualquier vida alienígena, incluso en forma microbiana, avanza rápidamente con instrumentos como los que estudian Marte y otros probable candidatos cercanos en mayor detalle y con la detección regular de nuevos planetas fuera del Sistema solar. En ausencia de pruebas sólidas de vida extraterrestre inteligente, algunos investigadores se han propuesto estimar cuánta vida podría haber allí fuera. La esperanza es que puedan justificar la continuidad de las búsquedas SETI o incluso refinarlas y te esta forma mejorar las probabilidades de encontrar ET, y tal vez algún día interpretar la debatible Paradoja de Fermi.

En un reciente artículo publicado on-line por la International Journal of Astrobiology, el estudiante graduado Duncan Forgan del Observatorio Real de Edimburgo, en Escocia, configuró un modelo numérico del universo bajo distintos escenarios de biogénesis. Su modelo depende del actual conocimiento observacional de estrellas y sistemas planetarios, así como algunas suposiciones sobre la viabilidad de la vida y su capacidad de evolucionar en una forma inteligente y avanzada. Si la vida puede surgir sólo bajo un estrecho conjuntos de condiciones iniciales, Forgan estima que debería haber 361 civilizaciones estables avanzadas en la Vía Láctea. Si la vida puede extenderse de un planeta a otro a través de moléculas biológicas incrustadas en asteroides, no obstante, el número salta a casi 38 000. (Incluso dada una galaxia poblada densamente, apunta Forgan, no existen garantías de un contacto mutuo inmediato).

El modelo de Forgan hace uso del método de Monte Carlo, mediante el cual las variables de inicio en un sistema son aleatorizadas a lo largo de repetidas simulaciones para permitir incertidumbre en sus valores. Haciendo la media de los resultados de 100 de tales simulaciones, el análisis de Forgan arroja una estimación que cuenta con variaciones en las entradas.

Pero algunos colegas del campo argumentan que las estimaciones sobre la cantidad de inteligencia extraterrestre no pueden llevar ningún grado de precisión, dadas las lagunas en nuestro conocimiento. Tales estimaciones numéricas son “subjetivas a todas las otras incertidumbres y todos los imponderables” con respecto al origen de la vida, dice el científico planetario Ian Crawford del Birkbeck College en la Universidad de Londres. “Tenemos que admitir que somos tremendamente ignorantes en muchas partes de la información que necesitaríamos tener antes de que pudiésemos hacer una estimación realista de la predominancia de la vida inteligente en la galaxia”.

Mark Burchell, profesor de ciencias espaciales en la Universidad de Kent en Inglaterra, dice que, astronómicamente hablando, nuestra base de conocimiento está bastante refinada. “Pero los aspectos sociales y biológicos de la ecuación siguen siendo especulativos”, dijo en un correo electrónico. “Como apunta Forgan, estamos limitados a observaciones de un solo evento (la vida en la Tierra) para hacer predicciones generales (vida en cualquier punto)”.

Forgan reconoce que el análisis tiene algunas incertidumbres, surgiendo en parte de un pequeño y algo sesgado conjunto de datos sobre planetas fuera del Sistema Solar. Se han encontrado unos 300 sistemas planetarios desde 1995, cuando se descubrió en primer planeta orbitando una estrella normal. Pero los métodos de detección empleados en esta tarea tienden a encontrar planetas que son bastante grandes y calientes. El satélite europeo COROT y la próxima sonda Kepler de la NASA, no obstante, deberían poder localizar mundos más similares a la Tierra en los próximos años con una monitorización dedicada y más sensible de la atenuación del brillo estelar que tiene lugar cuando un planeta pasa frente a una estrella. Forgan dice que “planetas rocosos de la masa de la Tierra son la mejor apuesta para la habitabilidad”, por lo que tales descubrimientos afectarían significativamente a su conclusión.

También apunta que los números, sujetos a ciertas incertidumbres, no deberían considerarse como el único resultado de este artículo. Simplemente refinando los modelos de dónde y cuándo surgiría la vida, comenta, podría mejorar las búsquedas SETI. “La búsqueda de vida en la galaxia es la definitiva aguja en un pajar”, dice Forgan, y cualquier guía sobre dónde y cuándo buscar tal aguja sería útil.

Pero Crawford cree que tales análisis no afectaría al status quo. “No tenemos más opción que seguir buscando; no hay otra cosa que podamos hacer”, comenta. “Todo lo que pueden hacer las búsquedas SETI es lo que han estado haciendo los últimos 40 años, seguir escuchando”.

“Manta” de propósito dual podría proteger a los astronautas y generar energía en la Luna


Si alguna vez vamos a establecer bases a largo plazo en la Luna – o incluso a corto plazo — para habitabilidad humana, necesitaremos superar los problemas de los rayos cósmicos y las llamaradas solares. Otro problema para los puestos avanzados lunares es establecer sistemas de generación de energía útiles. Recientemente, un grupo de estudiantes de la Universidad Estatal de Carolina del Norte solucionó potencialmente ambos problemas desarrollando una “manta” que cubre el puesto luna y proporciona protección a los astronautas contra la radiación además de generar y almacenar energía.

La radiación espacial se sabe desde hace mucho tiempo que es un problema para los exploradores lunares. Los astronautas de Apolo tenían poca protección, pero estuvieron en la Luna durante poco tiempo. La NASA espera volver a la Luna para 2020 durante periodos más largos y finalmente construir un puesto lunar avanzado.

Los rayos cósmicos son lo bastante dañinos por sí mismos, pero cuando impactan en la materia, también producen un peligroso spray de partículas secundarias las cuales, cuando penetran en la carne humana, pueden dañar el ADN, aumentando el riesgo de cáncer y otras enfermedades.

Michael Sieber, Ryan Boyle y Anne Tomasevich, todos recientes graduados del programa de ingeniería textil de la Universidad Estatal de Carolina del Norte crearon un diseño llamado “lunar texshield”. La cobertura similar a una manta está hecha de un material de polímero ligero que tiene una capa de protección contra la radiación que desvía o absorbe la radiación de tal forma que los astronautas sólo están expuestos a una cantidad segura de la misma. La superficie más exterior del escudo incluye una capa de células solares para generar electricidad, respaldada por capas de materiales de absorción de radiación. Las ventajas de los materiales usados en el diseño incluyen la flexibilidad, gran área de superficie, fácil construcción y capacidad de tener múltiples capas de tejido funcional independiente.

El diseño de los estudiantes fue revisado por un panel de expertos en industria y seleccionado como uno de los 10 proyectos finalistas de estudiantes en la competición Vínculo Académico de Ideas de Sistemas Aeroespaciales Revolucionarios (RASC-AL). Esta competición está patrocinada por la NASA y el Instituto Nacional Aeroespacial, y desafía a los estudiantes universitarios a pensar a qué tipo de condiciones tendrán que enfrentarse los astronautas cuando vuelvan a la Luna, y diseñar proyectos que podrían convertirse en parte de la exploración lunar real.

“Tuvimos que considerar muchos factores en el desarrollo de cobertura para el puesto avanzado – no sólo ser capaces de proteger contra la radiación”, dijo Sieber. “El producto tenía que ser tan ligero como fuese posible para que encaje adecuadamente en el módulo de transporte, y tener la capacidad de erigirse fácilmente por un número reducido de astronautas para su uso inmediato una vez se aterrice en la Luna”.

“Estos obstáculos son los lugares en los que nuestro conocimiento sobre las propiedades textiles nos darán ventaja”, dijo el Dr. Warren Jasper, profesor de ingeniería textil y asesor de este proyecto. “Esta es una competición enfocada a los estudiantes de ingeniería aeroespacial, pero comprendemos las propiedades asociadas con los distintos materiales textiles, y esto nos da una visión única de cómo solventar algunos de estos problemas”.

Los estudiantes presentarán su lunar texshield en el Foro RASC-AL de 2009 que tiene lugar entre el 1 y 3 de junio en Cocoa Beach, Florida. El proyecto será juzgado por un juzgado de dirección formado por expertos de la NASA, industria y universidades.

“Ni siquiera estamos seguros de qué premio se otorga al primer lugar – pero eso no era la importante para nosotros”, dice Sieber. “Usamos lo que hemos aprendido a lo largo de nuestros cursos en la universidad para aplicar la lógica y proporcionar una solución a un problema del mundo real. Eso es lo que realmente nos gustaba”.

¿Vida en el universo? Casi con certeza. ¿Inteligencia?


Probablemente no estemos solos en el universo, aunque puede parecernos que sí, dado que la vida en otros planetas esté probablemente dominada por microbios u otras criaturas no comunicativas, de acuerdo con unos científicos que dieron una charla sobre vida extraterrestre en Harvard recientemente.

Los ponentes revisaron cómo surgió la vida en la Tierra y los muchos, y a veces improbables, pasos que dio hasta crear la inteligencia. El radioastrónomo Gerrit Verschuur dijo que cree que aunque es muy probable que exista vida allí fuera — tal vez grandes cantidades – es muy improbable que sea inteligente y capaz de comunicarse con nosotros.

Verschuur presentó su charla sobre la Ecuación de Drake, formulada por el astrónomo Francis Drake en 1960, que proporciona un medio para calcular el número de civilizaciones inteligentes con las que es posible que los humanos contacten.

La ecuación relaciona esas posibilidades con la razón de estrellas y la formación de planetas habitables. Incluye al razón a la cual la vida surge en esos planetas y desarrolla inteligencia, tecnología, y habilidades de comunicación interplanetaria. Finalmente, se toma como factor el tiempo de vida de tal civilización.

Usando la Ecuación de Drake, Verschuur calculó que pueden hacer sólo otra civilización tecnológica capaz de comunicarse con los humanos en todo el grupo de galaxias que incluye a la Vía Láctea — un número ridículamente pequeño que puede explicar por qué 30 años de barrido de los cielos buscando vida inteligente no ha dado resultados.

“No soy muy optimista”, dijo Verschuur.

Verschuur fue ponente en “Crossroads: The Future of Human Life in the Universe (Encrucijada: El futuro de la vida humana en el universo)”, un simposio de tres días patrocinado por el Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica (CfA), la Institución Smithsoniana, La Iniciativa Orígenes de la Vida de Harvard, y el Festival de Ciencia de Cambridge.

El evento se inició con la emisión de una popular película de ciencia ficción, “Colussus: The Forbin Project (Coloso: El Proyecto Forbin)”, antes de entrar en material más serio. Los temas incluían encontrar planetas habitables, el surgimiento de la vida artificial, viajes humanos a Marte, y la idea de que la vida podría tener vena auto-destructiva. Los ponentes incluían a Verschuur, J. Craig Venter, Freeman Dyson, Peter Ward, Andy Knoll, Dimitar Sasselov, Maria Zuber, David Charbonneau, Juan Enríquez, and David Aguilar.

Sasselov, profesor de astrofísica en la Universidad de Harvard y directo de la Iniciativa Orígenes de la Vida, estuvo de acuerdo con Verschuur en que la vida probablemente es muy común en el universo. Dijo que cree que la vida es un “fenómeno planetario” que ocurre con facilidad en los planetas con las condiciones adecuadas.

Sobre la vida inteligente, dale tiempo, dijo. Aunque puede ser difícil pensar en ello de esta forma, con aproximadamente 14 mil millones de años, el universo es bastante joven, comentó. Los elementos pesados que forman los planetas como la Tierra no estuvieron disponibles en los inicios del universo; en lugar de esto, son formados por las estrellas. Suficiente material de este tipo estuvo disponible para empezar a formar planetas rocosos como la Tierra apenas hace 7 u 8 mil millones de años. Cuando se considera que se necesitaron casi 4 mil millones de años llegar a evolucionar vida inteligente en la Tierra, tal vez no es tan sorprendente que la inteligencia aún sea rara.

“Lleva mucho tiempo lograr esto”, dijo Sasselov. “Puede que seamos la primera generación de esta galaxia”.

Varios ponentes destacaron el lanzamiento en marzo del telescopio espacial Kepler de la NASA, el cual está dedicado a la búsqueda de planetas similares a la Tierra que orbitan otras estrellas. Varios miembros del profesorado del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica, incluyendo a Sasselov, son investigadores de la misión del telescopio.

Sasselov dijo que espera que Kepler aumente rápidamente los 350 planetas ya encontrados orbitando alrededor de otras estrellas. Para final de verano, dijo, puede que hayamos encontrado una docena de “súper Tierras” o planetas desde el tamaño de la Tierra a aproximadamente el doble que Sasselov espera que tengan la estabilidad y condiciones que permitirían a la vida desarrollarse.

Si la vida se desarrolla en todas partes, Andrew Knoll, Profesor Fisher de Historia Natural, usó las lecciones del planeta Tierra para dar una idea de lo que podría llevar desarrollar inteligencia. De los tres grandes grupos de la vida: bacterias, arqueas, y eucariotas, sólo los eucariotas desarrollaron vida compleja. E incluso entre las miríadas de eucariotas, la vida compleja surgió sólo en algunos lugares: animales, plantas, hongos, y algas rojas y marrones. Knoll dijo que cree que el surgimiento de la movilidad, niveles de oxígeno y depredación, junto con su necesidad de sistemas sensoriales sofisticados, actividad coordinada, y un cerebro, proporcionaron los primeros pasos hacia la inteligencia.

Ha sido apenas en el último siglo – una diminuta fracción de la historia de la Tierra — cuando los humanos han tenido la capacidad tecnológica para comunicarse fuera de la Tierra, dijo Knoll. Y, aunque Kepler puede avanzar en la búsqueda de planetas similares a la Tierra, no nos dirá si hay vida allí, o si hubo vida en el pasado.

Increíbles descubrimientos realizados en cuevas remotas


Los científicos que exploran cuevas en el completamente seco y mayormente inhóspito Desierto de Atacama en Chile tropezaron con un descubrimiento totalmente inesperado esta semana: agua.

También encontraron cientos de miles de huesos en una cueva, posibles evidencias de alguna actividad prehistórica humana.

Los hallazgos son preliminares y aún no han sido analizados.

La expedición está diseñada para aprender cómo encontrar cuevas en Marte estudiando las firmas térmicas de las características de cuevas y no cuevas en lugares calientes y secos aquí en la Tierra. Los científicos creen que las cuevas marcianas, algunos de las cuales pueden ya haber sido observadas desde el espacio, podrían ser buenos lugares para la vida.

No hay ningún lugar en la Tierra más seco que el Desierto de Atacama. Muchas partes de este desierto en una alta meseta nunca han recibido una gota de lluvia desde que alguien puede recordar. LA lluvia media en toda la región es de apenas 1 milímetro por año. (Sin embargo, partes de la Antártica se considera que son los lugares más secos de la Tierra).

Por lo que nadie buscaba agua.

Sorpresa total


El equipo de investigación estaba explorando la Cueva Chulacao, la mayor gruta conocida en la Cordillera de la Sal. Curiosos por naturaleza, tomaron notas de cosas que veían mientras llevaban a cabo su investigación principal. Aparte de un cabello negro. Que probablemente era de algún indígena, esta cueva era un territorio completamente virgen, explicó J. Judson Wynne, experto en cuevas del Instituto SETI y la Universidad del Norte de Arizona.

“No había huellas por donde estábamos, y sólo vi ligerísimas pruebas de uso humano”, dijo Wynne a LiveScience por correo el lunes noche cuando finalizada el día de trabajo.

Wynne y sus colegas se movieron con cuidado a través de la cueva para colocar un sensor a lo largo del muro, como parte de la investigación patrocinada por la NASA.

“Para mi sorpresa, conforme nos movimos aproximadamente a la mitad del pasillo, mi pie se hundió completamente en el terreno”, dijo Wynne. “¡Era barro! Había una gran cantidad. Estaba todo contenido dentro del flujo de sal que corría por el pasillo”.

No existe ninguna fuente de agua cercana.

El hallazgo puede mostrarse apasionante para los científicos que buscan agua en Marte. Agua que es considerada un prerrequisito para la vida tal y como la conocemos.

“En el desierto más seco del mundo, hemos encontrado agua en una cueva muy alejada de ninguna fuente de agua conocida”, dijo Wynne. “Básicamente, encontramos agua en una zona árida por debajo de la superficie de la Tierra. ¿Por qué había agua allí? ¿Cuáles son los mecanismos para la presencia de agua en estas cuevas híper-áridas? ¿Es simplemente un fenómeno relacionado con estas cuevas en concreto? ¿Existe algún tipo de sumidero húmedo que da como resultado la concentración de agua en ciertas cuevas y no en otras del Desierto de Atacama?”

Huesos, huesos, huesos


Otro descubrimiento dejó a los investigadores sacudiendo sus cabezas.

En una cueva distinta de la misma región, encontraron restos animales. Enormes cantidades.

“Encontramos cientos de miles de huesos y cráneos erosionándose fuera de los muros de la cueva”, escribió Wynne en su blog. “Por lo que hemos renombrado esta pequeña cueva como Cuevita de Huesos”.

Los investigadores tuvieron que escalar unos 4 metros para encontrar un pasadizo atravesable.

“Aquí es donde encontramos todos los huesos mezclados con ramas de árboles”, escribe Wynne.

No está claro si los animales fueron arrojados a la cueva por hombres prehistóricos o s tal vez quedaron atrapados por una inundación. Después de todo, la expedición está relacionada con imaginar las firmas térmicas de las cuevas de Marte, y el hallazgo se hizo apenas esta semana.

“Sea cual sea el mecanismo para su deposición, este hallazgo fue increíblemente genial y bastante excitante”, dijo Wynne. Pete [Polsgrove] y yo nos quedamos maravillados con la extensión de este depósito así como una discusión de lo que podría posiblemente haber llevado al depósito de estos huesos. Una vez desplegamos estos sensores en este terreno, seguimos adelante”.

Los colegas de Wynne en esta expedición: Pete Polsgrove, estudiante de doctorado en microbiología en la Universidad del Norte de Arizona; Dan Ruby, director asociado del Planetario Fleischmann y Centro Científico en Reno; el geógrafo y espeleólogo Knutt Peterson; el astrónomo autodidacta John DeDecker; la doctora de la expedición Lynn Hicks; la piloto comercial y guía del parque natural Christina Colpitts; el astrofísico del Estudio Geológico de los Estados Unidos Tim Titus; y Guillermo Chong, geólogo de la Universidad Católica del Norte en Antofagasta, Chile.

La investigación fue patrocinada por el programa de exobiología de la NASA.

Cuevas en Marte

“Nuestro objetivo global es definir los requisitos de la misión e instrumentación para detectar cuevas en Marte usando imágenes infrarrojas térmicas”, explicó Wynne.

Eso significa imaginar cómo se verían las cuevas en el infrarrojo, y cuál es el momento óptimo del día para buscar las firmas de calor de las cuevas y las características de los alrededores desde, digamos, una nave orbitando Marte. El aire alrededor de la entrada de una cueva puede ser más frío o cálido que lo que se irradia por las rocas iluminadas por el Sol.

“Las cuevas marcianas ya habían sido detectadas a través de las técnicas desarrolladas por este proyecto, y son significativas como un hábitat potencial para microorganismos y otros extremófilos que podrían existir o haber existido en Marte”, dijo Ruby en unas declaraciones anteriores a su salida a principios de mes. “También pueden servir como futuros hábitats para exploradores astronautas en el planeta rojo, así como ofrecer protección de la radiación y el hostil entorno de la superficie”.

El trabajo continuará en distintas visitas a través de 2010,y se llevará a cabo un programa similar en el Desierto de Mojave en California.

Matroshka, el astronauta artificial


La instalación completa de Matroshka está compuesta de varias capas distintas, de ahí que lleve el nombre de las famosas muñecas rusas.

Antes de enviar un nuevo equipo de astronautas a la Luna, la NASA y la ESA tienen un asunto delicado que resolver: aprender a proteger a los exploradores espaciales de las llamaradas solares. En efecto, nuestro satélite está totalmente expuesto a las tormentas solares. "No tiene ni atmósfera ni campo magnético para desviar la radiación", explica el físico solar David Hathaway, del Centro de Vuelo Espacial Marshall. "Los protones precipitados hacia la Luna simplemente golpean el suelo, o a cualquiera que estuviese caminando en el exterior".



La radiación se mide en rem. Un rem es la dosis de radiación que causa el mismo daño al tejido humano que 1 roentgen de rayos X. La exposición a 50 rem de radiación ionizante puede ponernos enfermos, con síntomas como vómitos, fatiga y poca cantidad de hematíes. Para morir por radiación, sin embargo, es precioso absorber de manera inmediata (es decir, en una sola exposición) 300 rem o más. Y esas dosis son peligrosamente frecuentes durante las tormentas solares.

Para averiguar cómo afectan las llamaradas procedentes del Sol a nuestro organismo, en la Agencia Espacial Europea (ESA) cuentan con Matroshka, un torso humano artificial a tamaño real. Está hecho de hueso natural y un plástico especial que imita la densidad de los órganos y tejidos del cuerpo humano. Además, en su estómago y en su médula ósea se han colocado células sanguíneas vivas. De este modo los científicos pueden estudiar cuánto sufre el ADN cuando es “atacado” por la radiación, si el daño es irreparable, y si puede conducir a la célula a la autodestrucción o, lo que es aún más peligroso, a perder el control y convertirse en cancerosa (leucemia).

Lo mejor es que, por mucho que se exponga a Matroshka a las llamaradas solares, basta con una transfusión y un par de reparaciones para que el astronauta artificial siga gozando de una salud de hierro. De momento ya ha viajado a la Estación Espacial Internacional (ISS). Y ahora, con su ayuda, probarán distintos trajes espaciales y medidas de seguridad para aplicarlas a los futuros exploradores de carne y hueso que se preparan para visitar la Luna y Marte.

Los restos fósiles de roedores e insectívoros del yacimiento de la cueva de El Mirón


Han permitido determinar las condiciones climáticas de este territorio desde el Pleistoceno final hasta la actualidad. En total, los investigadores han delimitado siete cambios climáticos: unas veces ha dominado el frío glacial y otras, el calor.

SINC
En 1996, un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) comenzó el muestreo paleontológico en la cueva de El Mirón. Desde entonces, se han dedicado a analizar los restos fósiles de huesos y dientes de pequeños vertebrados que vivieron en la región cántabra desde hace 41.000 años, al final del Cuaternario. Dada la riqueza, alta diversidad y buena conservación de los fósiles, los investigadores han podido hacer un análisis paleoclimático que ha publicado recientemente el Journal of Archaeological Science.

"Durante seis meses hicimos todo tipo de análisis estadísticos en la Universidad de Nuevo México: cerca de 100.000 restos analizados, de los cuales unos 4.000 fueron identificados de forma específica, con especies y número de individuos por cada nivel estratigráfico", señala a SINC Gloria Cuenca-Bescós, autora principal del trabajo e investigadora del Área de Paleontología-IUCA de la UNIZAR.

El resultado es un estudio sobre el clima inferido a partir de las asociaciones fósiles de pequeños mamíferos cuyos restos se encuentran en El Mirón desde hace unos 41.000 años. Las asociaciones fósiles de pequeños mamíferos reflejan la composición contemporánea de la fauna cercana a la cueva, y han permitido hacer la reconstrucción paleoclimatológica y paleoambiental de su entorno.

La investigación determina que hubo siete etapas frío-cálidas en la cornisa cantábrica en los últimos 41.000 años. Lo corrobora el análisis, realizado por otros autores, de datos de polen, de la estratigrafía isotópica marina y de los materiales arrastrados por los glaciares.

La rata topera, reina del Pleistoceno superior

Según el estudio, en la cueva de El Mirón hubo cuatro periodos fríos inestables, dos más estables, y un periodo de clima temperado. Los científicos dudan de la delimitación del séptimo y último periodo, ya que "podría corresponder a la Edad de Bronce, la Edad de Hielo o al inicio de la expansión agrícola por parte del ser humano, que seguramente interfirió con los animales salvajes en las inmediaciones de las cuevas".

Sin embargo, durante las épocas anteriores, al final del Pleistoceno superior, el trabajo demuestra que en los períodos fríos predominaban roedores e insectívoros bien adaptados a paisajes desprovistos de vegetación. "Cuando, al final de la última pulsación fría del Pleistoceno superior, la llamada Dryas III, las condiciones climáticas se volvieron mas benignas, los roedores e insectívoros de bosque prosperaron y se hicieron más abundantes en las asociaciones", comenta Cuenca-Bescós. Ahora sabemos que la rata topera o rata de agua nórdica (Arvicola terrestris) dominó en este periodo.

Según la investigadora, sólo al final del Holoceno, cuando las actividades del ser humano empiezan a modificar el paisaje, se percibe la deforestación provocada por los asentamientos permanentes y la agricultura, y las especies de lindes de bosque dejan de dominar el espacio, "a pesar de que el clima sigue siendo favorable a este tipo de organismos".

El análisis también ha demostrado que hace alrededor de 10.000 años se extinguieron la mayoría de los taxones del Pleistoceno, y "algunas especies adaptadas al frío, que consiguieron sobrevivir, se desplazaron al norte de Europa y abandonaron nuestras latitudes más templadas", concluye la científica.

Mystery Space Machines

Pensamiento de hoy

febrero, 2008
Aprender sin pensar es tiempo perdido, pensar sin aprender es peligroso.
Confucio, filósofo chino.


"No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va" (Séneca)

Camuflaje OVNI

Copyright

En nuestro mundo, una de las facultades que más nos asombra del mundo animal es la llamada mimetismo. Esta es la capacidad de los organismos vivos para pasar inadvertidos para los depredadores. Las variantes son múltiples, desde cambiar el color del pelaje, confundiéndose con su medio, hasta el de adquirir las formas de su entorno, incluso cuando nosotros mismos observamos el comportamiento de animales de nuestro interés, utilizamos el recurso del camuflaje. En la guerra la invisibilidad es una premisa, es por eso que la nación que logre duplicar el camuflaje OVNI obtendrá todas las ventajas sobre su enemigo. Actualmente existen naves invisibles, por lo menos para el radar, como el llamado Stealth Fighter, que por su diseño y pintura especial pasa inadvertido para los radares.

Einstein, en una de sus teorías afirmaba que mediante procesos magnéticos haciendo vibrar un objeto, esté podría desplazar el espectro electromagnético visible que despiden los objetos haciéndolos completamente indistinguibles para el ojo humano. Teoría que se probaría en el tristemente célebre experimento Filadelfia en 1947, con repercusiones bastante lamentables.

Los rayos infrarrojos y ultravioleta están por encima y por debajo, respectivamente, del espectro visible para el ojo humano. Para que una frecuencia infrarroja pueda ser perceptible son necesarios elementos ópticos y tecnológicos de los que carece el ojo humano, sin embargo, un ejemplo claro para poder realizarlo en nuestro hogar, basta colocar un telemando frente a una cámara de video y observarlo en el monitor de televisión.

Esto explicaría cómo aparece y cómo queda registrado en un video un OVNI, cuando al realizar la grabación éste no se observa y ni siquiera es el centro de atención. No obstante, este fenómeno también se produce en negativos fotográficos aun cuando este proceso (óptico químico) es diferente al video. Dando una idea de que si nuestras percepciones físicas no pueden detectar estos avistamientos, sí se cuenta con elementos para poder observarlos.

Otro tipo de camuflaje OVNI (al menos físico y visible), sería el de adoptar las formas del entorno atmosférico, en este caso nubes. Se han registrado avistamientos donde los observadores de estos fenómenos, ven claramente cómo las nubes tienen movimientos caprichosos en el cielo. Estos movimientos por cierto muy semejantes a los observados a través de la historia, donde incluso algunos casos se observan bajar entidades de las mismas.

Por otra parte, la misma maniobrabilidad de algunos OVNI´s hacen que pasen desapercibidos para algunos instrumentos de detección, esto como es de suponerse, sólo es necesario hallarse fuera del campo que cubre un radar, colocándose por encima o por debajo para pasar inadvertido. En medio de estos parámetros explicativos queda otra interrogativa, ¿se pueden ver o fotografiar entidades que se desarrollan en un plano de tres dimensiones? No, no se puede, ya que no obedecen las leyes físicas y ópticas del mismo comportamiento que conocemos, haciendo imposible dejar constancia en una placa o en un video, al menos con la óptica terrestre tal y como la conocemos.

Como se podrá deducir entonces, el hecho de que observemos OVNI´s en el cielo, sólo puede tratarse de un acto consciente de ser observados y enterarnos que allá arriba está sucediendo algo.