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Monday, March 7, 2011

EL SUEÑO DEL TEPUI


Luis Córdova
En el año de 1912 un autor que detestaba su creación más trascendente realizó un
viaje tan vertiginoso como imaginario hacia las profundidades de América del
Sur. Los protagonistas de 'El Mundo Perdido' llegaron hasta una extraña meseta
donde encontraron. .. dinosaurios. Eran los habitantes del Tepui.
Pero ésta no es la historia de una superproducció n efectista alimentada con
millones de dólares de finales de este siglo, sino la expedición hacia una obra
fundacional escrita por un inventor de detectives llamado Arthur Conan Doyle.
Apenas comenzaba el siglo cuando se escribió la primera novela sobre
dinosaurios. Y por si fuera poco dio origen a la primera aparición de estos
seres en una superproducció n del cine mudo.
El viaje ciberespacial explora la aparición de los dinosaurios en el imaginario
colectivo, el asombroso descubrimiento de los Tepuis de Venezuela, el destello
en la vida gris de un novelista de éxito. La aventura en estado sólido...
El primer paso es, justamente, visitar 'El Sueño del Tepui'.
1. La escena
Existe un lugar del planeta en el cual las miradas vagan a través de una
planicie verde, adornada con suaves colinas que parecen olas, desde donde en
forma casi repentina se alzan hacia el cielo islas de una geometría inquietante:
son mesetas de paredes verticales cuyas cumbres a menudo están sumergidas en las
nubes, alejadas del resto del planeta, habitadas por misterios y maravillas.
La parte superior de esas mesetas conocidas desde tiempos ancestrales como
Tepuis es aplanada, por lo tanto invisible desde abajo, un hecho que contribuyó
a alimentar la fantasía humana... ¿Qué paisaje podría existir allí arriba? ¿Tal
vez una naturaleza desencadenada habitada por seres de otro tiempo?
¿Dinosaurios, quizás?
El escritor Sir Arthur Conan Doyle apostó a la imaginación y en 1912 publicó una
novela sobre dinosaurios.
La novela 'El Mundo Perdido' colocó por primera vez a los dinosaurios en la
lista de los bestsellers y dio origen a una superproducció n del cine mudo que
dejó boquiabiertos a los espectadores. Después de todo, era una obra publicada
por uno de los autores más exitosos de esa época, creador del detective Sherlock
Holmes. Y para Doyle, fue una divertida manera de distanciarse del flemático
detective de Baker Street 221 B, cuya sombra llena de ficciones lo acechaba en
su realidad de cada día.



El argumento no tenía nada de elemental. El siglo XX estaba comenzando, en aquel
tiempo las osamentas de los dinosaurios apenas empezaban a dar una idea sobre
esas formas de vida que habitaron el planeta en tiempos remotos. Y sólo los más
atrevidos se aventuraban a profundizar en la Gran Sabana de Venezuela, donde
están ubicados los Tepuis.
Arthur Conan Doyle nunca había visto un dinosaurio en persona, pero los conocía
bien y seguía de cerca los hallazgos paleontológicos. Además, nunca había
visitado Sudamérica y ni que decir de aquellas lejanas islas aéreas, pero tenía
noticias de ellas.
La novela comenzó a aparecer por entregas desde abril de 1912 en la revista
inglesa 'Strand', la misma donde el escritor había publicado varias de sus
obras. Los lectores sentían un interés morboso estimulado por el espanto que
producía la posibilidad de un encuentro entre los humanos y esas bestias
inmensas. Era una época en la que la gente estaba mucho más dispuesta a dejarse
sorprender por la ilusión de la aventura, y más aún si tenía efectos especiales.
Décadas después, una mirada a ese libro revela una obra audaz para su tiempo,
cargada con algunas intuiciones interesantes: el escritor vio en esas mesetas la
posibilidad de una evolución de las especies distinta a la del resto del
planeta, mientras confiaba en el poder hipnótico de los dinosaurios, que muchos
años después causan furor entre la población.
Los Tepuis o Tepuys son más de un centenar y están sembrados en la Gran Sabana,
donde confluyen ríos, sabanas y selva. Muchas de esas cumbres siguen ocultando
sus secretos pues la exploración es difícil, pero otras son objeto de
expediciones científicas y algunas de ellas ya son destino regular del turismo
de aventura. Los investigadores encontraron allí un universo donde la fantasía
parecía convertirse en realidad, pues si bien no hay dinosaurios sí aparecen
especies que tuvieron una actitud muy particular frente a la evolución, lejos de
la superficie del planeta.


Arthur Conan Doyle situó la escena principal de su aventura en la cumbre del
Roraima (2.772 metros), un Tepui impresionante ubicado donde en tiempos mucho
menos prehistóricos confluyen tres entidades inventadas por los humanos,
llamadas Guyana, Brasil y Venezuela.

En medio de la presión comercial generada por ese producto mediocre y vacuo de
los 90 que fue la novela 'El Mundo Perdido' de Michael Crichton, transformado en
la increíble (por lo mala) 'Parque Jurásico II, El Mundo Perdido' por el midas
del cine Steven Spielberg, siempre pueden ocurrir algunas cosas mágicas: por
ejemplo descubrir un ejemplar de la novela de Arthur Conan Doyle tirada entre un
montón de libros usados, o conseguirla íntegra en algunos sitios de Internet
desde donde ya se puede bajar, leer, imprimir e intervenir su texto en inglés, o
enterarte por ahí del lanzamiento de nuevas aventuras fílmicas basadas en este
texto original.
Pero la travesía no termina allí... También se puede emprender la aventura de
rastrear las pistas que pueden haber conducido hacia la creación de una novela
primigenia, para descubrir cómo fue que un próspero habitante de Londres de
principios de siglo se asomó a la cima de un Tepui americano, donde descubrió un
mundo perdido dominado por los dinosaurios.

2. La novela
'En medio del silencio más absoluto se sintió un pisoteo profundo, regular. Eran
las pisadas de algún animal, el sonido de unas patas blandas pero pesadas que se
apoyaban con cautela sobre el suelo. Se movían con lentitud alrededor del
campamento, hasta que se detuvieron cerca de nuestra puerta. Se escuchó un jadeo
sibilante, que subía y bajaba, la respiración de la bestia. Sólo una débil
empalizada nos separaba de ese horror nocturno... tuve la visión momentánea de
una máscara horrenda, parecida a un sapo gigantesco, de piel arrugada y leprosa,
con una boca desencajada y baboseante de sangre fresca', cuenta el periodista
Edward Malone, de la Daily Gazette de Londres, el narrador de 'El Mundo Perdido'
de Arthur Conan Doyle.
Ese ser, que según el relato respiraba con la potencia de un motor, sugería 'un
organismo monstruoso'. El protagonista de la novela, el profesor Challenger,
advirtió a sus compañeros de aventura que 'esta noche estuvimos a punto de
entrar en contacto con un dinosaurio carnívoro'.
Hace más de 80 años estos densos encuentros con dinosaurios, las visiones de su
enorme tamaño, los alaridos de animales desconocidos que rompen la noche, eran
ingredientes para un nuevo escenario de acción y emoción. Y, seguramente,
también para el horror hacia lo desconocido.
La trama sigue el modelo clásico de una novela de aventuras de la época. Tiene
su punto de partida en la civilizada y prejuiciada Londres, donde Malone está
perdidamente enamorado de Gladys, quien le dice en forma terminante que sólo
entregara su corazón a un hombre famoso, valeroso, capaz de grandes hazañas. Se
trata de la Inglaterra Victoriana, imperialista por naturaleza, donde nadie
estaba pendiente de las pequeñeces.



El periodista, desconsolado por su vida rutinaria, conoce luego al Profesor
Challenger, un impulsivo científico que lo conduce a una de las agitadas
sesiones del Instituto de Zoología, donde hay un debate sobre nuevos
descubrimientos, una escena clásica de tantas obras literarias de aventuras...
Pero nadie le cree a Challenger la historia sobre una meseta habitada por seres
prehistóricos vivos, pese a que presenta como evidencias las anotaciones y los
objetos del explorador Maple White, un estadounidense que había visitado el
sitio antes de morir consumido por las fiebres en la selva.
En medio del tumulto, el Instituto decide enviar una expedición que queda
integrada por Challenger, acompañado el escéptico profesor Sumerlee, el audaz
explorador Lord Roxton y el narrador de la aventura, el periodista Malone, quien
como buen romántico de aquellos tiempos sólo piensa en conquistar a su amada a
través de una hazaña épica.
Tras una serie de divagaciones, la expedición surca el río Amazonas hasta pasar
Manaos, donde toman un tributario hacia el norte. Malone se reporta a los
lectores de la Daily Gazette, pero recuerda que los datos geográficos han sido
alterados para no revelar la verdadera posición del lugar desconocido hacia el
cual se dirigen.
Después de una serie de peripecias llegan hasta la pared vertical de la montaña,
que en realidad es un Tepui. La única forma de subir hasta el planalto es
utilizar un árbol como puente desde un promontorio cercano. Ya en la superficie
de la meseta se produce el descubrimiento de los seres prehistóricos, primero
una garrapata gigante, luego los iguanodontes pastando en una pradera, más allá
los nidos de pterodáctilos que hacen chasquear sus picos con furia.
'Nos han ocurrido las cosas más maravillosas, y continúan ocurriéndonos' ,
escribe Malone.
La interacción con el mundo prehistórico genera todo tipo de peripecias para el
grupo de aventureros quienes, en el clímax de su paso por el Tepui intervienen
con sus rifles en una contienda entre indígenas y una especie de hombres-mono,
quienes resultan brutalmente castigados tras su derrota por los blancos, en una
muestra de la moral propia de una Inglaterra racista que encabezaba la lista de
las potencias coloniales.
Las aventuras en la meseta llegan a su final, descubren una salida hacia la
'tierra firme' donde los espera (¡por supuesto!) un fiel criado negro. Luego
regresan a Londres, Malone para descubrir que Gladys se había casado con un
monótono escribiente de una procuraduría, y Challenger para enfrentar nuevamente
la incredulidad del Instituto de Zoología.
Sólo que en esta oportunidad tiene un as bajo la manga. Para aplacar las
críticas el profesor abre una jaula desde la cual emerge un pterodáctilo. Ante
los gritos de terror, el ser prehistórico alza el vuelo.
'Circulaba lentamente alrededor del recinto del Queen's Hall con el aleteo seco
y correoso de sus alas de 10 pies, mientras un olor pútrido invadía toda la
sala', según el recuento de la Daily Gazette sobre ese memorable acto. Al final,
los héroes de la aventura son aclamados como tales, sin que a nadie le quede
nada por dentro.



El ser alado, entretanto, se escapa a través de una ventana abierta y su sombra
revolotea, misteriosa, en las profundidades de la noche londinense.

3. De Sherlock a Challenger
Puede que sentado en un club inglés de El Cairo, a comienzos de siglo, te pongas
a pensar en los Tepuis de Venezuela... Son cosas que pasan.
Arthur Conan Doyle (1859-1930) tenía poco más de 50 años cuando publicó esta
novela de aventuras, y fue muy claro en sus propósitos al encabezarla con una
breve estrofa en la cual dice que se consideraba satisfecho si lograba dar una
hora de alegría al niño que ya es casi un adulto, o al adulto que sigue siendo
un poco niño. Era un experimento para él, que hasta entonces había vadeado con
éxito las narraciones policiales y algunas de corte histórico con argumentos de
capa y espada. Y el resultado le gustó mucho, según recuerdan sus biógrafos.
Comenzó a demostrar gran predilección por el personaje del Profesor Challenger,
peludo, desconsiderado, franco, irritable, y sobretodo muy diferente al gélido
Sherlock Holmes, que le había generado fama y dinero en grandes cantidades, pero
al mismo tiempo le ocasionaba grandes molestias. La principal era que no podía
deshacerse del detective, cuya lógica sorprendente lo perseguía donde fuera,
mientras seguía siendo el tema principal de las cartas de sus admiradores.
Cuando visitaba Estados Unidos pasaba algunos de sus peores momentos, pues los
diarios omitían su verdadero nombre y anunciaban en grandes titulares la llegada
de 'Sherlock'. Uno de sus biógrafos, Hesketh Pearson, dice en un libro publicado
en los años 40 que 'los lectores nunca se saciaban de Sherlock, siempre pedían
más, lo cual provocó que Doyle odiara a Holmes'.
El escritor estaría desolado al ver lo que ocurre en estos 90. Casi toda su obra
está en el olvido, salvo aquella relacionada con los casos de Sherlock Holmes:
basta realizar una búsqueda por 'Doyle' en Internet para encontrarse a cada paso
con el detective y su asombrado compañero, el doctor Watson. De 'El Mundo
Perdido' casi nada, uno suele terminar en lugares donde se habla mas bien de
quienes le usurparon el título a esa obra.
¿Quién era este escritor? Nacido en Escocia, de familia irlandesa, radicado en
Inglaterra, Conan Doyle -el apellido en realidad es Doyle a secas- estudió
medicina en la facultad de Edimburgo. De joven ejerció esta profesión, al
principio en un barco ballenero, más tarde en una nave de pasajeros llamada
"Mayumba" que hacía travesías africanas. Terminó atendiendo pequeñas clínicas,
hasta que en 1887 apareció 'A Study in Scarlet', el primer misterio que desafió
a Sherlock Holmes. Muy pronto llegó la fama.
Más allá de los relatos policiales Conan Doyle escribió numerosas obras, entre
novelas, cuentos, ensayos, textos políticos y relatos de viajes. Challenger, que
debutó en 'El Mundo Perdido', fue su último gran personaje y protagonizó una
serie de aventuras posteriores. 'Entre todos los personajes que he inventado,
este es el que más me entretiene', comentó el autor al referirse a su profesor
de zoología.
Cuando las aventuras en la selva sudamericana iban a estrenarse en la revista
'Strand', Conan Doyle estaba tan entusiasmado que incluso sugirió disfrazarse de
Challenger en una foto trucada, para generar más impacto, pero su editor lo
disuadió.
Después de la epopeya de los dinosaurios, Challenger y amigos reaparecen en 'The
Poison Belt', una curiosa novela de ciencia ficción en la cual hacen frente a la
muerte colectiva de los habitantes del planeta, que después resulta ser un
complejo estado catatónico, no muy bien explicado. Hubo relatos cortos y 'The
Land of Myst', quizás la obra más débil, en la cual el profesor Challenger es
convencido por un medium sobre la existencia del más allá.
Durante los últimos años de su vida Conan Doyle fue un ardoroso defensor del
espiritismo. Recopiló información, dictó conferencias y escribió cientos de
páginas sobre este tema, lo cual le valió unas cuantas polémicas.
Era el corolario para la vida de una persona que no se marginó de las polémicas.
Discutió cuando se produjo el hundimiento del Titanic, propuso construir un
túnel por debajo del Canal de La Mancha y comentó ácidamente la política
exterior británica. Este trayecto también lo condujo hasta el mundo perdido.
A mediados de la década de 1890 Conan Doyle y su esposa estaban alojados en el
Mena House Hotel de El Cairo, no muy lejos de las pirámides. Por las tardes el
autor visitaba el Turf Club, uno de esos lugares inventados por los ingleses
para reunir varones aristócratas. Y un asunto sobre el cual se debatía en ese
momento era la actitud calificada de "hostil" que habría asumido Estados Unidos
contra Inglaterra, en una disputa que involucraba los límites entre la Guyana
Británica y Venezuela. Justo en la zona donde está el Roraima.
Los británicos exploraron las guayanas y el río Orinoco en el siglo XVI, cuando
Sir Walter Raleigh se adentró en esa zona y al retornar a Europa escribió sobre
montañas llenas de diamantes y seres humanos que no tenían cabeza y llevaban el
rostro en el pecho. Luego los holandeses conquistaron territorios vecinos a los
de la actual Venezuela, que en esa época era colonia de España. Y finalmente los
ingleses regresaron, entusiasmados por la posibilidad de explotar oro en los
ríos de la zona, según algunos historiadores.
En medio de fuertes presiones territoriales de los británicos, los gobernantes
venezolanos hicieron una gestión diplomática ante Estados Unidos para plantear
que la controversia era contraria a la Doctrina Monroe (otra joyita
colonizadora) de ese país, que planteaba el cese del expansionismo europeo en
América. El presidente Grover Cleveland expresó su molestia a Londres y no
descartó la posibilidad de intervenir a favor de la nación sudamericana.
La disputa fue seguida de cerca por Conan Doyle, quien en sus cartas a la prensa
londinense criticaba la falta de habilidad de la política exterior inglesa.
Después los ánimos se apaciguaron, pero uno de sus biógrafos anota que en medio
del paisaje egipcio, en tardes dedicadas a la discusión del mundo en el Turf
Club, 'el asunto de Venezuela le preocupaba'.
¿Cómo era la zona en disputa? Algunos exploradores habían descrito una
naturaleza irreal.
4. El Roraima
La primera referencia europea a los Tepuis, y por lo tanto la primera registrada
por nuestra influenciada historia, corresponde al misionero capuchino Mariano de
Cervera, quien los divisó de lejos hacia 1780. 'Parecen artificiales' , reportó,
y sugirió que tenían la apariencia de 'torres y castillos'.
Durante el siglo XIX el geógrafo alemán Robert Hermann Shomburgk viajó por la
zona de las Guayanas y vio el Roraima. 'Me quedé atónito al mirar el gigantesco
paredón y, dominado por una sensación de opresión casi angustiosa mi corazón
comenzó a latir con violencia, como si fuera amenazado por algún peligro oculto
frente al cual mi fuerza diminuta era impotente... mirando esta vertiginosa
altura, la masa rocosa parecía salvaje y tremenda', dice en una de las
descripciones de su libro 'Reisen in British Guiana...'.
Shomburgk hizo varios viajes a la zona entre 1834 y 1844 por encargo de los
británicos para realizar un estudio sobre la demarcación fronteriza, con la
obvia misión de favorecer a la potencia europea. Atravesó por primera vez
junglas y ríos que sólo conocían los indígenas de la zona y en varias
oportunidades vio las paredes del Roraima, al cual no logró ascender pese a
haberlo intentado. Pero sugirió que su cima estaba llena de tesoros naturales, y
en sus escritos al retornar a Europa pronosticaba un 'El Dorado' para la
botánica.
Por cierto que el entusiasmo de explorador no le impidió realizar su misión
original en la justificación del expansionismo al cual se sentían con derecho
sus empleadores. No dudó en colocar postes demarcadores de la frontera en
lugares decididos por él mismo.
Era una época en la cual los descubrimientos americanos provocaban emociones muy
intensas en los centros de la civilización occidental. Los relatos que llegaban
hasta el viejo mundo provocaban sueños vaporosos y desataban grandes fantasías.
Las exploraciones eran aventuras de grueso calibre a través de paisajes
desconocidos donde se presumía que existían toda clase de peligros, y a menudo
estaban matizadas por hallazgos científicos o por narraciones extraordinarias
Un inglés llamado Charles Waterton, que recorrió Guayana el siglo XIX, regresó a
su país contando cómo había matado una desmesurada serpiente y también dijo que
había cabalgado, pero encima de un cocodrilo.
Un rastro muy especial, que quién sabe si podría conducir hacia la creación de
'El Mundo Perdido', apareció en una exposición realizada por el Museo de
Ciencias de Caracas a comienzos de los 90. Allí se mostraba un cuadro titulado
'View of the Curipung River' que mostraba la pared vertical del Roraima y, a su
lado, un promontorio similar al que habrían utilizado Challenger y sus amigos.
¿Es posible que Conan Doyle haya visto este cuadro? La ilustración fue realizada
por J.W.Boddam Whetham y la publicó en 1879 en su libro 'Roraima and British
Guiana'. La reproducción debe estar en algún lugar del museo...
Una de las exploraciones más difundidas de la segunda mitad del siglo XIX fue la
de Wallace y Bates al río Amazonas. En Manaos se separaron y Alfred Rusell
Wallace navegó hacia el norte por el río Negro, y si bien no llegó al Roraima si
cruzó el entretejido de ríos rumbo a Venezuela, en un viaje famoso porque le
permitió llegar a las mismas conclusiones de Charles Darwin sobre la evolución,
casi en forma paralela. El Profesor Challenger, por cierto, cita a la expedición
de Wallace y Bates como una inspiración para su aventura.
No es de extrañarse, pues Wallace había relatado sus viajes en libros donde
abundaba en detalles amazónicos como el agua negra y transparente de algunos
ríos o el uso de una mezcla del portugués con dialéctos indígenas llamada Lingoa
Geral, características que también destaca el periodista Malone en 'El Mundo
Perdido'.
Finalmente llegamos a un año clave, el de 1884. Fue entonces cuando el
explorador y naturalista Everhard Im Thurn, acompañado por Harry Perkins, logró
alcanzar la cima del Roraima. Los resultados de su expedición, incluyendo el
análisis de varias muestras, fueron publicados en Londres en 1885 y él mismo dio
numerosas charlas sobre las extrañas muestras de vida encontradas en el Tepui.
Los resultados de la expedición de Im Thurn están considerados como el detonante
de la novela de Conan Doyle, quien habría asistido a sus charlas.
Aunque es cierto que no hay referencias explícitas al Roraima, las descripciones
de Malone coinciden con las de algunos de los exploradores que ya habían hablado
de este Tepui en Londres. También podemos imaginar una ruta fluvial que saliera
de Manaos hacia el norte por el río Negro, luego por el Branco y después por
algún otro tributario que se acercara a la zona, quizás el Cotinga. No sabemos
si es navegable, pero tampoco lo sabía Conan Doyle.
Antes de partir en la expedición uno de los personajes que conoce bien la zona,
el aventurero profesional denominado como Lord Roxton y calificado como
'sudamericómano' , juguetea con teorías sobre su posible destino. 'Tal vez aquí,
donde estos tres países se tocan', dice. Otra vez, se apunta hacia el Roraima.
5. Saurios ingleses
Y los dinosaurios, ¿cómo aparecen en una historia de 1912? La idea de traer a
estas criaturas a la literatura se le ocurrió a Conan Doyle cuando su vista se
detuvo en uno de los adornos que tenía en su sala de billar, dice el biógrafo
John Dickson Carr. Se trataba de las huellas fosilizadas de un iguanodonte que
habían sido encontradas muy cerca del lugar donde tenía su estudio, en Sussex.
El tema no le era ajeno a una persona culta con inclinaciones científicas en la
Inglaterra de principios de siglo, pues desde hacía algunas décadas los
paleontólogos de ese país habían comenzado a desenterrar y clasificar huesos,
mientras ilustradores especializados trazaban dibujos con los cuales sugerían
cuál podía haber sido la forma de esos seres enormes, entre los más famosos
figuraban los de Charles Knight.
Gideon Mantell, quien vivía cerca de Londres, descubrió el primer iguanodonte en
1925, mientras que Mary Anning desenterró los huesos de otros dinosaurios
mencionados en la novela, como el ichthyosaurio, una especie de pez con
mandíbulas temibles.
Una de las personalidades que protagonizó varias contiendas entre los sabios de
la Inglaterra del siglo XIX fue el extravagante Richard Owen. Pero los
comentarios sobre su carácter quedaron relegados para siempre después que saltó
a la fama con la creación de la palabra dinosaurio. Saurio, por los lagartos,
mientras que dino lo tomo prestado del griego para sugerir algo terrible. Así
pues, eran los terribles lagartos. Y la dinosauria era una especialidad en auge.
Al iniciarse el siglo XX los hallazgos se multiplicaban, y se sumaban los de
Estados Unidos. Megalosaurio, iguanodonte, hylaeosaurio, paleosaurio,
mesasaurio, ichthyosaurio, brontosaurio, estegosaurio, eran nombres que
comenzaban a sonar por ese entonces.
'¿Acaso estos huesos secos pueden vivir? Sí, responderíamos nosotros, pueden
volver a la vida... la razón y la imaginación nos darán poder, si les dejamos
actuar, para restaurar estas creaciones perdidas', anotaba el reverendo H.N.
Hutchinson en un artículo sobre 'Monstruos Prehistóricos' publicado por la
Pearson's Magazine en 1900, con una descripción de varios tipos de dinosaurios,
un texto que se considera como una influencia importante.
Pero el acceso definitivo de Conan Doyle hacia el mundo de los dinosaurios se
produjo a través del libro ilustrado 'Extinct Animals', publicado por Edwin Ray
Lankester en 1905. Para que no queden dudas sobre su influencia, el propio
Profesor Challenger se refiere a Lankester al comienzo de 'El Mundo Perdido' y
lo califica como 'mi querido amigo'. Antes de partir de Londres, le muestra a
Malone uno de los dibujos de esta obra: 'posible apariencia de un dinosaurio del
Jurásico, el estegosaurio' .
Lankester, por su parte, estuvo encantado de aparecer en la novela y le escribió
una carta a Conan Doyle en la cual calificaba como 'espléndida' la aventura
descrita en la obra, y advertía sobre la existencia de detalles que le daban
consistencia y verosimilitud a la trama. 'Me siento orgulloso de haber tenido
algún grado de influencia', advertía el naturalista.
Claro que también aportaba ideas sobre nuevos seres, no tan verosímiles: una
bestia enorme similar a un conejo, un pterodáctilo vegetariano domesticable,
culebras de una longitud inconcebible. ..
No sólo Lankester había sido cautivado. La fantasía, por suerte, no tiene
fronteras y suele transpirar hacia la realidad así que poco después de la
publicación de la primera novela sobre dinosaurios de la historia, un diario
inglés informó que el yate 'Delaware' había partido de Filadelfia, Estados
Unidos, con rumbo hacia el río Amazonas.
Llevaba una tripulación compuesta por 'un osado grupo de exploradores' que
pretendían recorrer a fondo ese cauce y sus tributarios, pues 'en interés de la
ciencia y de la humanidad buscan el mundo perdido de Conan Doyle, o alguna
evidencia física sobre su existencia'.
La expedición fue patrocinada por la Universidad de Pennsylvania y estaba
encabezada por un capitán Rowan, mientras que la parte científica estaba a cargo
de un profesor Farrable.

'Déjalos que vayan, si no encuentran la meseta con seguridad van a encontrar
alguna otra cosa de interés', le comentó el escritor a su preocupada mujer,
según se narra en una de sus biografías.

6. Historia de película

La aventura traspasó fronteras y en la década del 20 recibió un respaldo
importante pues le llegó la hora del cine. En 1925 una productora
cinematográfica lanzó a las salas de todo el mundo la primera gran producción
con efectos especiales perfeccionados.
Al igual que ocurría con la recreación de dinosaurios y con la exploración de
los Tepuis, el cine era una actividad que estaba dando sus primeros pasos. El
escritor no era ajeno a esta nueva dimensión de la creación, pues Sherlock
Holmes ya había aparecido en la pantalla. En esta ocasión, sin embargo, se
trataba de una verdadera superproducció n de un millón de dólares que debía
enmudecer a los espectadores de las películas mudas de ese entonces.
También significó el inicio en la consagración de el primer mago de efectos
especiales de Hollywood. Se trataba de Willis O'Brien, quien revivió los
dinosaurios y usó modelos a escala para recrear las diversas situaciones
consideradas por el guión, incluyendo una estampida y peleas entre las
criaturas. O'Brien creó efectos que lo harían famoso unos pocos años después,
cuando se hizo cargo de un trabajo similar para la película King Kong.
'El Mundo Perdido' fue lanzada por la compañía First National, antecesora de la
Warner, con una gran campaña publicitaria. Así recorrió el mundo.
La película vuelve a proyectarse hacia la imaginación desde las apolilladas
páginas de una revista chilena, 'Cine Novela', que dedicó su número de junio de
1928 a comentar esta producción, que llegaba para ser exhibida en los cines de
este país sudamericano. La publicación era dirigida por Cándido Marimé y, tal
como se usaba en esos tiempos, daba rimbombantes recomendaciones mientras
explicaba la trama. En este caso se trataba de 'una creación del famoso actor
Wallace Beery, del simpático Lloyd Hughes, de la encantadora Bessie Love, y del
famoso Lewis Stone', y no duda en calificarla como 'un espectáculo maravilloso
por su fantasía y su técnica' y 'una audacia del cinematógrafo' .
Una de las sorpresas de la película fue la inclusión de una mujer entre los
expedicionarios. Se trataba de Paula White, la norteamericana hija del
explorador Maple White, descubridor del mundo prehistórico. La revista chilena
no ahorra comentarios ni epítetos para referirse a la intensidad y la pureza de
los sentimientos de Paula, de cómo el joven Malone termina enamorado de ella.
También se comentan la escenas más estremecedoras: por ejemplo la decisión de
Challenger de llevarse un inmenso brontosaurio, en vez del pterodáctilo del
libro, que luego acarrea en balsa por el río Amazonas... hasta llegar a Londres.
El inmenso animal escapa de sus captores en pleno centro de la ciudad y según la
revista se ven escenas en las cuales 'va corriendo por las calles, aplastando
con sus patas inmensas a hombres, mujeres y niños' mientras ceden edificios y
caen palacios. Acto seguido, el brontosaurio se precipita al río Támesis y se
aleja nadando con destino desconocido.
El delirio que produce esta historia lleva a 'Cine Novela' a intentar una
descripción de la meseta basada en las escenas en blanco y negro: 'era una
naturaleza nueva, algo que nunca vieron ojos humanos, flora desconocida,
apretada como los cabellos de una mujer, árboles gigantescos, enredaderas
interminables, selva verde como los ojos de las mujeres de Islandia, y un
perfume de flores que embriagaba'.
Por desgracia los compradores de los derechos de esta película en 1929 acordaron
detener su distribución y quemaron todas las copias disponibles en Estados
Unidos, salvo un negativo que luego desapareció. Ese mismo año se había hecho un
arreglo para generar una versión resumida a la mitad del tiempo original, en 16
milímetros, destinada a las escuelas. Hasta hace poco el único rastro que
quedaba, aunque fuera difícil encontrarlo, de la primera gran superproducció n de
cine con dinosaurios.
Pero el año pasado se inició una campaña internacional de fondos con la
finalidad de salvar una copia íntegra del film. ¿Cómo lo harán? Pues bien,
primero aparecieron algunos pedazos por allí, y luego se descubrió una copia
casi completa, a la que le faltan sólo un par de minutos, en un depósito de
películas en Praga.
Aunque aún no se terminó la restauración, a comienzos de agosto de 1997 se
realizó la primera exhibición del material disponible, y al iniciarse 1998 se
informó que ya habían sido recolectados los 80.000 dólares necesarios para
completar el rescate de 'El Mundo Perdido'.
En 1960 se hizo una nueva versión de la película, y en los años 90 unos
productores canadienses no sólo volvieron a filmar El Mundo Perdido de Conan
Doyle, sino que le agregaron una secuela. Por desgracia el presupuesto era bajo,
y quienes las han visto aseguran que el resultado fue lamentable.
Luego vino la superproducció n de Steven Spielberg 'Parque Jurásico II: El Mundo
Perdido' que uso el título de Doyle sin mencionar de donde se lo había copiado.
Pero la historia fílmica de la novela de 1912 no termina allí. En las salas de
conferencias de Hollywood se informó que en 1998 debe iniciarse la producción de
una serie para la televisión, de unas 22 horas, dirigida por el conocido John
Landis. Y existen rumores, e incluso afiches, que apuntan hacia otra producción
de cine independiente.
Pero además, no todo se termina en el cine. Existe un disco compacto, de música
que calificaría como New Age, grabado por Michael Stearns tras una visita a los
Tepuis inspirada por el libro de Conan Doyle. La canción principal es The Lost
World, el mundo perdido...
7. Mundo real
Una carretera angosta, que parece una serpiente de asfalto, atraviesa un paisaje
de gran intensidad. A medida que se avanza por La Gran Sabana el mundo cambia,
se torna verde y húmedo, recorrido por la brisa. De pronto, comienzan a verse a
lo lejos las primeras siluetas de los Tepuis, que parecen objetos de otro
planeta.
La carretera llega hasta Santa Elena de Uairén, la última población venezolana
antes de cruzar a Brasil, un lugar donde se produce una mezcla interesante de
agricultores, mineros, buscafortunas, turistas y funcionarios de la frontera.
Aunque muy pocos de ellos leyeron la novela de Conan Doyle, todos saben que son
habitantes de la región de El Mundo Perdido, pues así se promociona (hasta el
cansancio) esa zona para captar la atención de los visitantes quienes,
seguramente, tampoco saben demasiado sobre la novela original.
Desde allí es posible organizar un ascenso al Roraima o alguna otra formación
cercana. No es una cosa del otro mundo, algunos llegan arriba, duermen y bajan
al día siguiente. El sendero está bien trazado, y el principal problema son las
lluvias que acompañan en forma permanente a estas montañas donde nacen los
poderosos ríos de la zona. Otro inconveniente, que se reporta ante la
proliferación de excursionistas (en Internet llueven las ofertas para ir al Lost
World), es el aumento de basuras y el deterioro de algunos sectores de la
cumbre.
La superficie del Roraima es muy distinta a la que describe Conan Doyle.
Mientras la novela habla de selva, praderas y un pantano, en la realidad se
trata de un terreno rocoso, con formaciones inquietantes donde escasea el suelo
apto para las plantas. Los científicos llevan un siglo visitando
el lugar y han descubierto pocas especies, pero todas son consideradas muy
valiosas.
Una de las características que las investigaciones atribuyen a esas mesetas es
la de una evolución de la vida que ha seguido un camino diferente. Las paredes
verticales impusieron un aislamiento que convirtió a los Tepuis en laboratorios
donde se ven resultados sobre el desarrollo de las especies y la historia
geológica del planeta. Se afirma que son depositarios de una naturaleza que, en
gran parte, no existe en ningún otro lugar de la tierra.
Y algunas especies vivas sólo tienen equivalentes en lugares muy alejados. ¿O es
que alguna vez estuvieron unidos?
La clave para entender la fisonomía y la naturaleza de los Tepuis la han dado
los geólogos. Son los restos de una antiquísima y enorme meseta, una de las
formaciones más antiguas del mundo, que en algún momento comenzó a hundirse. Las
erosiones a su alrededor contribuyeron a aislar a los Tepuis, mientras no se
descarta que fuerzas tectónicas de gran poder hayan contribuido a garantizar su
altura actual.
En 1910 Alfred Weneger planteó la teoría de la deriva continental, según la cual
hace unos 135 millones de años comenzó a desmembrarse un continente único,
llamado Pangea, y luego ocurrió lo mismo con una de sus secciones, a la cual se
denomina Gondwana, que agrupaba a Sudamérica, Africa y Australia. Algunos
estudiosos de los Tepuis han sugerido que esos violentos movimientos
contribuyeron a la formación de los Tepuis.
Cuando se produjeron esos cambios, en todo caso, las formaciones que existen en
Venezuela ya eran antiguas. Estudios realizados en la roca sedimentada del
Roraima hablan de más de mil millones de años de historia.
Un territorio como ese está lleno de aventuras, leyendas, maravillas. En los
años 30 el piloto Jimmy Angel llegó con su avión, por un accidente, hasta la
pared enorme de un Tepui por donde cae la cascada más alta del mundo, el Salto
Angel. En 1989 un cronista de The National Geographic, Uwe George, relató que un
conocedor de esa montaña, llamada Auyán-Tepui, le contó que en los años 50 había
visto allí pequeños lagartos con forma de dinosaurios.
Los científicos han bajado de esas cumbres con millares de muestras y numerosos
descubrimientos. Entre ellos hay orquídeas únicas, plantas carnívoras, insectos
extravagantes, incluso animales de mayor tamaño. Las expediciones de
investigación a veces pasan meses recorriendo la parta alta de las mesetas en
busca de sus secretos. Y en otras oportunidades deben hacer esfuerzos aún más
grandes, como ocurre en las fosas conocidas como Sari-Sariñame, dos cuevas
verticales de un diámetro inmenso que se abren en la cumbre de un Tepui, donde
se albergan nuevos mundos perdidos.

Conan Doyle, vale la pena reiterarlo, intuía la existencia de secretos en esas
cumbres, en la parte alta de una meseta que él describe como "plutónica".
En la novela el Profesor Challenger le explica a Malone que "un área tan grande
como Sussex fue levantada en bloque junto con toda la vida que albergaba y quedó
aislada por precipicios verticales de una dureza tal que desafían la erosión del
resto del continente. ¿Y cuál es el resultado? Que las leyes ordinarias de la
naturaleza ya no tienen efecto... sobreviven seres que de otra forma hubieran
desaparecido. Notará usted que tanto el pterodáctilo como el estegosaurio son
del jurásico, por lo tanto pertenecen a una era muy antigua en el orden de la
vida".

Sudamérica, le dice el alucinado personaje de Lord Roxton a Malone, "es la porción más grande, rica y maravillosa de este planeta".

Extraterrestres y terrorismo informático


El terror de mis relatos proviene de la densa oscuridad de mi corazón
Edgar Allan Poe


No cabe mucha duda respecto a estos terroristas informáticos: se lanzan contra quienes padecen del síndrome de la credulidad extrema (SCE) y los tratan de captar con relatos cada vez más oscuros, más terroríficos y, si se se les aplicara un poco de escepticismo, más ridículos. La condición que esta horda de terroristas de ordenador (pésimos remedos cibernéticos de Poe, Shelley, Christie, Welles y otros imaginativos autores de historias de terror), imponen en sus lectores es que usen "su corazón para que les diga qué es correcto, y su intelecto para que diga qué es falso".

Bueno pues a juzgar por el contenido de un mensaje que me llegó por correo electrónico, el intelecto (o la razón) es lo último que usó la persona que lo generó. El título del mensaje, imaginativo a decir basta, es "Síntesis del Plan Maestro Alien". En una parte de este "mensaje" se incluyen unas frases que son muy clarificadoras:

La humanidad está siendo esclavizada por fuerzas sobrehumanas, las cuales son tecnológica, física y dimensionalmente superiores a nosotros. ‘Ellos’, esas fuerzas, consisten en múltiples facciones que están aquí para repartirse al ser humano. Su ultimo objetivo es asimilarnos dentro de un imperio fascista, y explotarnos parasitariamente, beneficiándose de nuestros recursos biológicos, etéricos y físicos.

Bueno, pues aquí está la evidencia de que se trata de un intento terrorista a todas luces. Enfatizo. Según el autor la humanidad está siendo esclavizada por fuerzas sobrehumanas, y yo me pregunto, estimado lector ¿acaso se puede ver que en REALIDAD la humanidad está siendo esclavizada en este mismo instante? Digo, podemos opinar que si los medios masivos de (des)información, que si la economía, que si el cambio climático, que si la contaminación ambiental, que si la sobrepoblación son factores que limitan al humano moderno. Pero habría que estudiar un poco la historia para darnos cuenta que estos factores son el resultado de un proceso humano, no de fuerzas sobrehumanas tecnológica, física y dimensionalmente superiores a nosotros. Pero curiosamente, el mismo texto se cura en salud y nos dice:

A través de una manipulación encubierta y ‘trucos’ hiperdimensionales que les permite estar fuera de los límites del tiempo, ellos han manipulado secretamente a la humanidad, habiéndola explotado en todos los aspectos por miles de años.... Partiendo de su superioridad tecnológica, ¿por qué esas fuerzas alienígenas hostiles simplemente no toman el planeta a la fuerza? Por razones estratégicas, su invasión es un proceso largo antes que un simple y espectacular ‘ataque relámpago’.

Que divertido, digo yo, pensar que las "fuerzas sobrehumanas", supuestamente adelantadas tecnológicamente ad infinitum, le hacen como la policía china (que es misteriosa y pendeja), se esconden disfrazados, al puro estilo de Los Invasores con todo y el dedito chueco, y no dejan rastros de sus sinienstras (y muy pendejas) actividades porque usan ‘trucos’ hiperdimensionales que les permite estar fuera de los límites del tiempo.

O sea, la explicación más plausible de la falta de evidencias físicas que demuestren inequívocamente la presencia de estos supuestos predadores extraterrestres es que usan "trucos hiperdimensionales". ¡Vaya tomada de pelo! ¡Hacedme el refabrón caborrrr! El día que el autor de esta nota logre demostrar que existen esa clase de trucos que permiten a los extraterrestres hacerle al policía chino, ese día se lleva NO el título del "Terrorista Cibernético del Año" (que está a punto de llevarse). NO señoras y señores. Se llevaría nada más ni nada menos que el codiciado !!!Premio Nobel!!!

Pero así son estos terroristas de ordenador: imaginativos, pero verdaderamente huevones en cuestiones científicas; comodinos y auto condescendientes, pero verdaderamente inútiles a la hora de hacer el trabajo duro y minucioso de probar sus alocadas hipótesis. Y todavía se atreve a decir el autor de este refrito de Los Invasores:

Los escépticos tienden a ser ignorantes y se niegan a examinar toda evidencia, cerrando sus ojos y afirmando que ellos no ven evidencia alguna de que los aliens existan. En realidad, la ignorancia sobre un tema no es nunca prueba de lo contrario.

En efecto, la ignorancia del autor de esta nota en aspectos de lógica y ciencia no es prueba de lo contrario... O sea... ¿que quiso decir? Que ignorar la lógica y la ciencia no es prueba de que sean innecesarias. Y en eso estoy de acuerdo con él, pero adivino que ni siquiera se dió cuenta de que su dicho le exhibió como un charlatán de cuarta. De hecho ese sería el primer requisito que yo le pondría a este payaso vestido de terrorista, que se aprendiera el método científico, y que lo aplicara para demostrar sus fumadas hipótesis. Porque en efecto, eso sí que es estrictamente necesario para hacer ciencia. No usarlo sólo demuestra que se hace charlatanería. Si al menos hubiese una baba de extraterrestre para analizar...

Pero ya sé que es demasiado pedir. Para estos comodinos terroristas es más sencillo fusilarse la trama de una serie exitosa, vestirla de conspiranoia actualizada y recetársela a los crédulos. Mi adivinanza es que no desean advertirnos de "un peligro" velado, sino de crearse toda una historia fantástica para esquilmar a quienes no ejercen un sano escepticismo y venderles algún documental, película de terror o libro de "profecías".

Friday, March 4, 2011

¿DJINNS O EXTRATERRESTRES?



Parece algo indiscutible.
Archivos GEIFO

La autora, una conocida investigadora de fenómenos anómalos en su Turquía natal, narra en el presente reportaje las experiencias de contacto con los djinns, los bien conocidos genios en la tradición islámica, que protagonizaron buena parte de los miembros de su familia e incluso ella misma. Desde su punto de vista, estos misteriosos seres bien podrían proceder de otras dimensiones o de un lejano planeta…

Mi nación, Turquía, ha sido siempre una tierra donde los fenómenos espirituales, inexplicados o paranormales se han considerado normales. La historia turca data al menos de 6.000 años, y está repleta de historias sobre seres que vinieron del espacio trayendo consigo un conocimiento superior, que acabaron legando a la raza humana. El conocimiento sobre nuestros antepasados remotos, que se unieron con los visitantes del cielo, está escrito en nuestra historia, tradiciones y literatura. Por este motivo, los seres de otras dimensiones o procedentes del espacio, así como la existencia de un universo espiritual, son considerados reales por nosotros y no ciencia-ficció n. Lo mismo sucede con mis ancestros. Procedo de una familia cuyos miembros han sido visitados con frecuencia por extraterrestres o han mantenido contactos con espíritus.



No recuerdo cuándo pensé por primera vez en la vida extraterrestre o en entidades de mundos paralelos. Desde que tengo uso de razón, siendo niña en Estambul, era consciente de la existencia de diferentes formas de vida a nuestro alrededor. Incluso, aunque no fueran visibles para nosotros en el plano físico, solían manifestarse ante mí utilizando otros medios sutiles de comunicación.

A veces, era el alma de un difunto de la familia; otras, los espíritus de personas extrañas. Sentía una especie de vibración, la presión de su energía y luego los veía. En ocasiones, reconocía al espíritu fallecido, que se aparecía como un ser físico normal. Esta actividad se fue intensificando en mi adolescencia, y a los 13 años de edad me llevaron al Centro de Investigación Metafísica de Estambul, una prestigiosa institución donde me convertí en médium mediante trance hipnótico. A medida que crecía, estos espíritus iban convirtiendo en mis «guías»…

CONSPIRACIÓN EN LA GRAN PIRÁMIDE


Zecharia Sitchin

Fallecido en 2010, Zecharia Sitchin ha dejado un valioso legado a través de sus investigaciones, la mayoría plasmadas en sus libros. Es el caso de Viajes al pasado mítico (Ed. Obelisco) –del que les ofrecemos el siguiente extracto–, en el cual reveló por primera vez la existencia de una cámara secreta en la Gran Pirámide. Además, gracias a una experiencia personal que casi le costó la vida, conocimos de primera mano el mundo de opacidad e intrigas que rodea a los tesoros arqueológicos de Egipto.

En mayo de 1986, dos arquitectos franceses, Gilles Dormion y Jean-Patrice Goidin, consiguieron de algún modo el permiso para entrar en la Gran Pirámide con un instrumento identificado como gravímetro, y descubrieron huecos previamente desconocidos por detrás de los muros de casi dos metros y medio de espesor, en el corredor que lleva a la llamada Cámara de la Reina. El foco de sus hallazgos era el Pasaje Horizontal, que lleva a la Cámara de la Reina desde la confluencia en la que el Pasaje Ascendente se convierte en la Gran Galería. No estaba clara la naturaleza y el alcance de los huecos o «espacios» hallados al otro lado del muro occidental de este pasaje, pero no tardaron en surgir especulaciones en torno a la idea de que la cavidad sospechosa pudiera ser la «Cámara del Tesoro», durante tanto tiempo buscada.

En septiembre de 1986, los dos franceses, ahora trabajando para la compañía energética nacional de Francia, volvieron a la pirámide acompañados por expertos en geofísica de la compañía, que se hicieron cargo de la operación. Cuando el equipo de medición de gravedad reconfirmó la existencia de una «cavidad» alargada tras el muro occidental del corredor, hicieron uso de potentes herramientas de alta velocidad para taladrar el muro y hacer tres agujeros en dirección al misterioso agujero. Lo que pretendían, según explicaron en aquel momento, era insertar una cámara endoscópica para averiguar qué podía haber en su interior. Para su sorpresa, después de perforar alrededor de un metro ochenta centímetros de dura piedra, el equipo de perforación dio con una capa de unos sesenta centímetros de caliza real, una extraña caliza que se utilizaba en la antigüedad para las esculturas, por ser demasiado blanda para su utilización en la construcción. Y, luego, los taladros llegaron a una capa de arena. Se trataba de una arena ciertamente inusual; según se publicó, una «arena fina, en polvo», totalmente diferente de la existente en la meseta de Giza

NICOLÁS FLAMEL, UN ALQUIMISTA PRODIGIOSA



Seis siglos después de su «muerte física», Nicolás Flamel, a quien el gran Fulcanelli calificó como «el más famoso de los filósofos franceses», continúa despertando devoción entre muchos aficionados al esoterismo. Pero, ¿qué es real y qué legendario en la vida de este notable hermetista? ¿Es cierto que completó con éxito la obra más compleja del Arte Alquímico, la transmutación de los metales en oro? Sea como fuere, sin duda estamos ante uno de los personajes más misteriosos y geniales de la Baja Edad Media.



Aunque la vida de Nicolás Flamel está a caballo entre la historia y la leyenda, no por ello este personaje deja de constituir uno de los nombres más preclaros de la historia alquímica europea. Nacido en el seno de una familia modesta, pero ilustrada, gracias a los discretos medios de vida que le proporcionó su empleo de escribano público, pudo formarse en diferentes ramas del saber. Establecido en París, en el entonces típico barrio de Saint Jacques-la-Boucheri e –de donde parte el Camino de Santiago francés–, y poseedor ya de ciertos bienes conseguidos gracias a un trabajo que siempre mereció el respeto de sus convecinos, contrajo matrimonio con Perenelle, una mujer de carácter discreto, algo mayor que él, que se convertiría en su compañera inseparable en la singular empresa que se propuso llevar a cabo.



La vida del futuro alquimista transcurrió durante bastantes años en la comodidad del típico pequeño burgués, dedicado exclusivamente a un oficio que no le generaba problemas y le garantizaba ingresos suficientes para darse algunos caprichos. Y todo hubiera seguido indefinidamente así, de no haberse cruzado en su vida un libro extraordinario que le transformaría por completo. Cuenta el alquimista que el citado libro «no era de papel y pergamino como los demás, sus tapas eran de fino cobre y estaba grabado con letras y figuras extrañas (…) Contenía tres veces siete folios». Al parecer, las páginas estaban numeradas y contenían extrañas figuras: un látigo y unas serpientes mordiéndose, una cruz con una serpiente crucificada o un desierto por donde corrían hermosas fuentes. En el primer folio aparecía escrito en letras mayúsculas lo siguiente:«Abraham Judío, Príncipe, sacerdote, levita, astrólogo y filósofo»

ESTRELLAS, PIRÁMIDES Y MEGALITOS



Desde la antigüedad más remota, se han venido construyendo en todo el planeta cientos de santuarios, dispuestos con orientaciones astronómicas increíblemente precisas. Megalitos, geoglifos, pirámides, templos y catedrales situadas en lugares donde las energías de la Tierra fluyen con mayor intensidad, dispuestas a unirse con las procedentes del Cielo. ¿Son puertas a otros mundos, como pretendieron sus constructores? ¿Y hay razones para suponer que en estos momentos pueden volver a activarse? Iniciamos una serie a lo largo de la cual intentaremos responder a estos y otros interrogantes.



Es necesario trascender las apariencias. Aprender a leer las señales. Intentar descifrar su significado. Y seguir el hilo de Ariadna que nos permita encontrar la salida del laberinto, en medio del cual es fácil perderse... Eran ideas que bullían en mi cabeza, en un lugar, momento y circunstancias que confluían misteriosamente. Ésta tormenta mental –simultánea a otra, de origen cósmico– se desataba a comienzos de este año, mientras contemplaba la puesta de sol frente a las costas del Finis-terre.



Ocurría en el mismo lugar donde, a través de los siglos, los iniciados culminaban el Camino de Santiago, identificado como un espejo terrestre de la Vía Láctea. Durante meses habían recorrido ese sendero, plagado de lugares de poder y de topónimos que derivan de la palabra estrella. Pero, alcanzada Compostela (el Campo de las Estrellas), no daban por concluida su peregrinación. Proseguían su andadura hasta el extremo mismo de Occidente. Pasaban por los terrenos más repletos de inscripciones petroglíficas, entre los que destacan los de Campo Lameiro y sobre –todo por su significado cósmico– los laberintos neolíticos de Mogor, en algunos de los cuales encontramos un diseño idéntico a la cruz ansata, símbolo egipcio de la vida. Luego, se detenían en Noia –un pueblo cuyo nombre, leyenda fundacional y escudo aluden a Noé y a los supervivientes del Diluvio–, para enterrar simbólicamente su pasado en ese cementerio, donde encontramos lápidas repletas de extraños símbolos. Finalmente, se bañaban en las aguas del océano, deshaciéndose allí de sus viejos ropajes para renacer como hombres nuevos. Concluían así un rito de muerte y resurrección similar a los de tantos otros que, desde el antiguo Egipto hasta hoy, siguieron un sendero de transformació n, guiados siempre por las estrellas

La cueva de las mil momias



Denominada con acierto como el "Santo Grial" de la arqueología canaria, la Cueva de las Mil Momias es uno de los mayores enigmas de la cultura guanche, una gruta descubierta en Tenerife en 1764 con centenares de cuerpos momificados a la que de manera bastante insólita se le perdió el rastro al poco de su hallazgo. Una nueva investigación despeja de forma documental las dudas sobre su existencia real, acotando al máximo su hipotética localización física. Esta es la crónica de la visita de ENIGMAS a la zona.
En torno a las diez y media de la mañana del pasado 8 de diciembre ya estábamos en la ruta que supuestamente nos conducía a la Cueva de las Mil Momias, también conocida como Cueva de los Menceyes, en alusión a su condición de última morada de los jefes tribales guanches. La cavidad ha sido fuente de todo tipo de especulaciones durante los últimos 250 años, discusiones que han girado no sólo alrededor de su ubicación real, sino también acerca del contenido que todavía podría albergar tras el paso de los expoliadores o incluso sobre la posibilidad de que siendo importante, esta gigantesca cueva apenas sea uno de los grandes cementerios de los antiguos aborígenes canarios.

Nuestra historia, apasionante ya de partida, nos presenta un guiño o requiebro reciente que la hace si cabe más jugosa, la certificación documental de que la momia conservada en el Museo Nacional de Antropología y Etnografía de Madrid, el mejor de los ejemplares conservados hasta la fecha, salió de aquel sepulcro en la segunda mitad del siglo XVIII como regalo al rey Carlos III, algo que ya habían deducido historiadores canarios coetáneos a los hechos como Viera y Clavijo, o en el siglo pasado el avezado Luis Diego Cuscoy.



Junto a un reducido grupo de buenos amigos, en el que se encontraban varios de los autores del libro que ha puesto de actualidad este enigma arqueológico de la cultura guanche, La Cueva de las Mil Momias, transitamos una buena parte del hermoso Barranco de Herques, un enclave que marca los límites geográficos entre los municipios de Fasnia y Güímar. Herques absorbe y asombra, cautiva a cuantos con plena conciencia ponen sus pies en el lugar. Su sinuoso y desafiante cauce, vertiginoso en algunos tramos y amable en otros, es una máquina del tiempo capaz de transportarnos a otras épocas, un viaje a un entorno en el que hicieron vida los antiguos pobladores de la isla que sólo se ve parcialmente interrumpido cuando se vislumbra en lo alto de la ladera una granja con apariencia de fábrica desde donde no parece existir control a la hora de usar el entorno como basurero. Por un momento pensamos en cómo estremece imaginar que en aquel lugar pueda convivir la mayor necrópolis guanche, o lo que quede de ella, con la desidia empresarial e institucional que permite una agresión medioambiental y paisajística tan evidente.



Aplazada la discusión sobre aquella aberración, alcanzamos nuestro destino, la estrecha boca de una cueva casi imperceptible desde la lejanía, una pequeña oquedad de aspecto común y que en nada delata su envergadura interior cuando uno la tiene a poca distancia. Apenas cinco metros reptando por su boca con meridiana facilidad nos abren paso a una enorme galería, una cavidad de considerable dimensión que, quizá, y solo quizá, haya sido en algún momento del pasado la famosa Cueva de las Mil Momias. Quién sabe, aunque de momento se la ha venido conociendo como Cueva de las Calzadas.

El triángulo Hess: Posiblemente la propiedad de tierra más pequeña del mundo (1922)



Frente a la entrada de la tienda de tabacos Village Cigars en la esquina entre Christopher Street y la 7ª Avenida de la ciudad de NuevaYork, se encuentra en la acera un pequeño y desconcertante mosaico triangular con la siguiente inscripción: "Propiedad del patrimonio Hess que nunca ha sido dedicada para fines públicos"
Desde 1922 recuerda a los viandantes la curiosa historia de lucha, obstinación, desafío y testarudez resultado de una larga disputa entre el antiguo dueño de la propiedad, David Hess, y el Ayuntamiento de Nueva York.

Tienda Village Cigars, en su entrada puede verse el triángulo Hess – Flickr Creative Commons

Alrededor de 1910, y para ampliar la 7ª Avenida así como la línea del metro, cerca de 300 edificios fueron expropiados y demolidos. Entre ellos, situado en la esquina con Christopher Street, se encontraba un edificio de apartamentos de cinco plantas, llamado The Voorhis, y que pertenecía a David Hess. Sin embargo, tras la expropiación, y por alguna extraña razón, Hess continuaba siendo propietario legítimo del pequeño triángulo en la acera de 500 pulgadas cuadradas.
El Ayuntamiento presionó entonces a Hess para que donara el triángulo a la ciudad para ampliar la acera. Pero David Hess ya había soportado demasiado con la expropiación de su edificio y obstinadamente se negó a donar su minúscula parcela de tierra. Desafió las intimidaciones del Ayuntamiento y acudió a los Tribunales donde hizo valer sus derechos como propietario, ganando finalmente todos los pleitos.

"Propiedad del patrimonio Hess que nunca ha sido dedicada para fines públicos"- Flickr C. Commons

El 27 de julio de 1922 ordenó colocar el mosaico triangular con la desafiante inscripción como signo de victoria frente a la ciudad de Nueva York, y para que cualquier persona que por allí pasease pudiera recordar su historia. En 1938, Hess vendió por 1,000 $ el triángulo de tierra a la tienda de cigarros Village Cigars que, por suerte para todos los que por allí pasean, sigue conservándolo.

Fuentes y más información: The New York Times, 16 de abril de 1995, RoadsideAmerica. Com

LOS OBJETOS DE PODER.



Escondidos en lugares secretos, bajo el suelo de ermitas, iglesias o catedrales, o en cuevas y grutas ignoradas, algunos objetos se balancean entre la leyenda y la realidad.El Santo Grial, el Arca de la Alianza, la Mesa de Salomón...son el objetivo a conseguir, a veces de manera obsesiva, por numerosos buscadores de tesoros.Unos los buscan por su valor material, pero una gran mayoría lo hacen por el poder mágico que se les atribuye.Su búsqueda, en ocasiones, se transmuta en una búsqueda de carácter iniciático.Durante la 2ª Guerra Mundial, el III REICH fue coleccionista de algunos de estos útiles, como la lanza de Longinos, (el Centurión romano que atravesó el costado de Cristo en el Calvario), o la búsqueda desesperada del Arca de la Alianza, pues se tenía la creencia de que la posesión de estos objetos garantizaba el poder y la gloria para su poseedor.Uno de estos ansiados elementos de poder es la llamada Mesa de Salomón, que en su día formó parte del fabuloso tesoro del templo de Jerusalén, que Salomón, hijo de David y tercer rey de Israel mandó construir en la cima del monte Moriah, el lugar donde Dios ordenó a Abraham que sacrificase a su hijo Isaac, aunque luego detuvo su brazo en el momento en que Abraham iba a inmolar a su hijo. Sólo en ese monte permitiría Yaveh, el Dios de Israel, la construcción de un templo, y allí se levantó en el año 960 antes de Cristo.Este templo estaba revestido de oro puro en su totalidad, y en él se guardaría uno de los tesoros más fabulosos que un pueblo podía reunir en aquellos tiempos, figurando entre sus fondos el Arca de la Alianza, el Candelabro de Siete Brazos, el Mar de Bronce y la Tabla o Mesa de Salomón.Los objetos que se guardaban en el templo, y aún el Templo en sí mismo, respondían a un código en sus medidas, que podría considerarse simbólico o con unos efectos determinados precisamente por esas medidas.El templo fue asaltado y sufrió saqueos repetidas veces, a lo largo de su agitada existencia, pero fué entre los años 66 a 70 después de Cristo, como consecuencia de una de las revueltas judías, cuando el general romano Tito destruyó definitivamente este templo, reduciéndolo a escombros, salvándose únicamente lo que hoy conocemos como "El Muro de las Lamentaciones" .Yaveh había advertido, durante la construcción, que si Israel le desobedecía, su templo sería destruído y el pueblo esparcido, como así ocurrió realmente.
Según nos cuenta Flavio Josefo, el historiador romano que fue testigo directo de aquellos contecimientos, en "Las Guerras de los Judíos", el tesoro fue llevado a Roma y expuesto ante los asombrados ojos de los ciudadanos de la capital del Imperio, primero en un templo ( de Júpiter Capitolino), y posteriormente en los palacios imperiales.



Allí permaneció hasta el año 410, cuando los godos entraron en Roma y el rey Alarico se llevó las riquezas hasta Tolosa, que en aquellos días era la capital de los godos.En el año 507, Alarico II huye de Tolosa perseguido por sus enemigos y se
refugia en España, trayéndose el tesoro, con la Mesa de Salomón, a Toledo.A partir de entonces, se pierde la pista de la Mesa, y comienzan una serie de elucubraciones sobre su posible paradero, y las leyendas sobre sus supuestos poderes mágicos.Cuando los moros invadieron el reino godo de España, el Califa de Bagdad reclamaba la Mesa de Salomón, como la parte más importante del tesoro que componía el botín conseguido.Es a partir del traslado de esta Mesa o Tabla a las costas andaluzas, cuando la pista se pierde, y los estudiosos de este apasionante enigma no se ponen de acuerdo sobre la posible ubicación de la Mesa de Salomón en la actualidad.La mayor parte coinciden en señalar a la Catedral de Jaén como el más seguro emplazamiento de la Tabla.Jaén proviene del árabe XAUEN, y su significado es "Santuario". Es una de las ocho provincias andaluzas, situada en el interior de esta Comunidad.Cerca de Jaén, en el año de 1924 se encontró un gran tesoro de la época de los visigodos, lo que reafirma la creencia de que fuese en esta zona a donde se hubiese trasladado la Mesa, a requerimeintos del Califa de Oriente. Emparentado con este tesoro ya en 1858 se había encontrado en Toledo otro gran tesoro de los godos.Otros dicen que la Mesa no salió de Francia, y que se hallaría en Rennes le Chateau, pero esta última posibilidad pierde fuerza, pues se cree que lo que se encontró en ese lugar fueron en realidad documentos donde se certificaba la descendencia de Jesucristo, a través de María Magdalena, descendencia que formaría la Sangre Real = Grial, que dió lugar a la dinastía de los merovingios.En Jaén existen infinidad de leyendas, así como lugares más o menos mágicos o esotéricos. Entre las leyendas sobresale una que hace referencia al tesoro, dentro del cual se alude claramente a la Mesa de Salomón, de la cual se dice que tenía 35 patas y que era de oro, pesando muchos talentos.
Dado que en cada pueblo de la antiguedad los pesos y medidas variaban de un lugar a otro, para entendernos podemos establecer para el talento una media de 32,5 kilogramos, y aunque se diga de forma tan imprecisa que la Mesa pesaba "muchos talentos" nos da una idea de lo pesada que era. Si realmente era de oro, su valor sería tremendo.Se dice que un terrible dragón era el guardián de este tesoro, y que traía a todos los jiennenses a mal traer. Un condenado a muerte hizo un trato, prometiendo liberar a la ciudad de tamaño monstruo a cambio del perdón de su vida, lo que así se hizo. Se afirma que la piel del lagarto se halla en la actualidad en la Iglesia de San Ildefonso.Todo esto no son más que elucubraciones y folcklore popular, pero entre esta maraña de mitos o leyendas se disfraza a menudo la realidad, que pasa así desapercibida.



Juan Eslava Galán, escritor jiennense, que también utiliza el seudónimo de Nicolás Wilcox, ("La lápida templaria" y otros), que investigó en Jaén estas cosas, dice que por todas partes se ve el signo de los seguidores de Salomón: Tres círculos entrelazados.No está nada claro qué era o es la Mesa de Salomón. Parece que fue confeccionada como una especie de piedra de Rosseta, para salvaguardar laShem Shemaforash, o Palabra Secreta, es decir una palabra que resulta ser el verdadero nombre de Dios, que no puede ser escrito, y que solamente deben conocer dos personas: Una el Sumo Sacerdote, llamado Baal Shem, y otra persona que solía designar él, por si un imprevisto fallecimiento impedía que la Palabra Secreta pudiese ser preservada y transmitida a la posteridad.Una vez al año, el Sumo Sacerdote entraba en el Sancta Santorum del Templo de Jerusalem, resguardado de la vista de los mortales por el velo o velos de diferentes colores, azul, escarlata y púrpura. Tenía unas artesanales puertas de madera de olivo, con incrustaciones de oro.Ese día en que el Sumo Sacerdote, vistiendo un peto con doce piedras preciosas incrustadas, una por cada tribu de Israel, entraba en este Sancta Santorum, se llamaba el "Día de la Reconciliació n", y acercándose al Arca de la Alianza susurraba la Palabra Secreta, que renovaba la Alianza entre Dios y su pueblo.¿Qué ocurría en el momento de la pronunciación del verdadero y secreto nombre de Dios?.Se habla de la que el Arca era un lugar donde se guardaba el "espíritu o esencia de Dios", es decir, algo como un aparato a través del cual los humanos podían comunicarse con Dios, y recibir instrucciones de él. Algo como un sistema de comunicaciones.
¿Quién era este Dios que empleaba aparatos para comunicarse y otros para producir determinados fenómenos?.Sea como fuere, lo cierto es que existía una verdadera obsesión por no olvidadr esa Palabra Secreta o Shem Sheforash, y la verdad que en aquellos agitados tiempos, éso podía ocurrir.
Para evitar que se perdiese, Salomón, que en su época fue el segundo depositario del secreto, diseñó en una plancha de oro unos jeroglíficos que facilitaban llegar a saber la Palabra Secreta, sin tener que escribirla.En un plano más arriesgado, otros investigadores aventuran la posibilidad de que la tal Mesa fuese en realidad una enorme esmeralda tallada, que actuaría como una especie de "visor" o "tele-visor" , para comunicarse con otros lugares o planos. Una frase que induce a pensar en éso es que a traves de élla se podían ver los cinco climas. ¿Cinco climas?. ¿Qué cinco climas?. ¿Los de cinco continentes? . ¿Los de cinco mundos?.



Ese "tele-visor" es llamado por los árabes el "Espejo de Suliman". ¿Era pues una pantalla de algún aparato técnico?.Cuando uno aborda determinados temas puede hacerlo con diferentes objetivos, algunos de los cuáles pueden despertar las iras de aquellos movimientos que se autodenominan "escépticos, o alternativas racionales a las pseudociencias" .No voy a tratar de justificarme, pero sí advertir a ésos censores de estos temas que yo, (y como yo muchas personas), abordamos estas temáticas desde un punto de vista absolutamente lúdico, para pasar el rato, como quien se dedica a jugar al dominó, sin mayores aspiraciones. Digo ésto, porque soy consciente de que estamos tocando temas que no son demostrables en la mayoría de las ocasiones. Nada más lejos de nuestro ánimo que el tratar de engañar a nadie, o actuar en forma que sea manifiestamente censurable. Siempre he dicho que estas temáticas se prestan a la especulación, pero abordándolas desde una posición de simple divertimento, para pasar el rato, no pasa nada. Como yo siempre digo :"En conversaciones en torno a la hoguera", donde se trata de pasarlo bien sin mayor trascendencia, "comiendo chucherías". Nadie tiene por qué sentirse ofendido, (científicamente ni racionalmente, porque éso sería sacar los pies del tiesto) ni tomar las armas para efectuar un contraataque contra supuestos desvaríos de enajenados defensores de las pseudociencias, magufos y otras tonterías escépticas, propias de mentes infantiles. Aquí, en lo que a nosotros se refiere, elucubramos, y no voy a pedir permiso a nadie para elucubrar, para pasarlo bien fantaseando, porque mira tú por dónde, no tengo nada mejor que hacer. Y puestos a elucubrar de lo lindo, voy a hacerlo siguiendo con mis relatos sobre los objetos de poder, porque de éso se trata, de pasarlo bien hablando de estos temas.¿Que todo puede ser mentira?. ¡Por supuesto!, pero nos habremos entretenido un ratillo bueno, sin hacer daño a nadie. Quien avisa no es traidor, dicen.
Y uno de esos objetos de poder, misterioso y apasionante donde los haya, lo constituye el Arca de la Alianza. Y con élla voy a elucubrar todo cuanto me parezca.Cuando uno hojea, (y también ojea) pasajes de la Biblia, o lee a quien los cita, alucina cosa fina.Por ejemplo: El Templo de Salomón tenía como "forro" nada menos que ochenta y seis toneladas de oro, 126 toneladas de plata y multitud de piedras preciosas, sin olvidar las más nobles y exquisitas maderas y los materiales más lujosos. Era, en sí mismo, todo un espectáculo sorprendente para cualquier persona que lo observase. Algo increiblemente hermoso, fastuoso por sí mismo, sin contar con el tesoro.En ese recinto sagrado y esplendoroso, los israelitas guardaban, como ya hemos comentado anteriormente, los objetos de culto y sobre todo aquéllos que los conectaban directamente con la Divinidad.Y entre los objetos estaba esa Arca, que representaba la Alianza establecida entre Israel y Yaveh, su Dios.Hojeando el Libro del Exodo, leemos que el Arca de la Alianza era, (¿es?), un cofre o arcón de madera de acacia, forrado de oro, tanto por dentro como por fuera.Sus dimensiones nos dicen que eran 1,35 metros de largo por 0,80 de alto y 0,80, también de ancho.Tenía dos figuras de oro, representando a unos querubines, cuyas alas tomaban contacto entre sí y conformaban el "trono de Dios".Para transportarla, cuatro anillas daban paso a dos varas largas, forradas de oro. Los porteadores debían llevar unos ropajes "especiales" . ¿Por qué?.
Tenía una característica curiosa: Tocarla provocaba la muerte instantánea del desgraciado que cometía ese fatal error.Eso hizo que, en ocasiones, cuando el Arca caía en manos de los enemigos de Israel, éstos la devolvían aterrados, ante los numerosos casos de muertos por ¿"electrocució n"?. Desde luego, si no era electrocucució n, se le parece mucho.Nadie podía tocar el Arca sin morir instantáneamente.



Dice la Biblia:"Al llegar a la era de Nacón, tendió OZA la mano hacia el Arca de Dios y la agarró, porque los bueyes recalcitraban. Encendióse de pronto la cólera de Yahvé, y cayó allí muerto, junto al Arca de Dios", (Samuel II, 6, 6-7).Si ésta fuera la explicación de la muerte de Oza, (la cólera de Dios, por tratar de sujetar el Arca), habría que llegar a la conclusión de un Dios incapaz de discernir lo bueno de lo malo, pues no se puede concebir a un Dios que mate a quien trata, inocentemente, de impedir que el Arca caiga al suelo. Sería un Dios injusto y maléfico.Esa es una explicación infantil e ignorante, dada por aquellas gentes, que desconocían que aquélla "energía" que mataba no tenía nada que ver con la cólera de Dios.En principio, el Arca era un cofre destinado a guardar algunos objetos, como la vara o bastón de Aarón, (que se conservaba misteriosamente florecida), aquélla que cuando se extendía provocaba una por una las plagas de Egipto, y que se transformó en serpiente que devoró las serpientes de los sacerdotes del faraón. Una vara, un objeto de poder, muy peligroso. Desde luego era cualquier cosa menos una vara.También se guardaban las Tablas de la Ley, (las primeras y rotas, y las segundas y definitivas) , así como el artilugio técnico productor de maná, (y no un simple recipiente de maná, como se dice generalmente) .¡Qué curioso!. Siempre artilugios técnicos, nada espirituales.Pero hay más. El Arca de la Alianza era, según parece, una especie de "transmisor- receptor" , a través del cual se comunicaba Yahvé con su pueblo, previa la pronunciación de la Palabra Secreta, (algo como la contraseña que utilizamos en nuestros ordenadores) , y que se dice que era el verdadero nombre de Dios. Sin pronunciar esa palabra, no había comunicación posible. Todo muy extraño, ¿no?.La "presencia de Dios" no se conformaba o se hacía ver en el interior del Arca, sino sobre élla, "flotando sobre las alas de los querubines", por lo que a esa localización sobre las alas se le llamaba "el trono de Dios".(¿Tal vez una comunicación a través de un holograma?). ¿Estamos elucubrando demasiado?. Tal vez, pero es divertido. Aunque yo pienso que se le ha estado tomando el pelo a la Humanidad durante mucho tiempo.El Arca de la Alianza daba una seguridad y tranquilidad enormes al pueblo de Israel. Era como tener a Dios mismo en casa, a su lado. Se sentían muy protegidos y les mantenía unidos.
¿Qué otras cosas guardaba el Arca?.Habíamos dicho que la máquina que producía el maná. Siempre se habla de que había un recipiente con maná, pero no es así. Era una máquina llamada,
según el Zohar, (o "Libro de los Esplendores" ), Othiq Yomin, la cual procesaba un alga llamada chlorella, que era sometida a un riego y posterior radiación de una fuente de luz producida por energía nuclear, (????). A veces, las Escrituras sorprenden, ¿verdad?.Esto es lo que se desprende de los trabajos de dos ingenieros, llamados Sassoon y Dale, que aseguraron que el "Anciano de los Días", como también se le llama a esa máquina, es un artilugio técnico, nada espiritual.Cuando el templo de Jerusalén fué destruido, el Arca de la Alianza desapareció, y nunca se ha vuelto a saber de élla. ¿O sí?.
Aún con algunos errores, que no puedo entender, como el hecho de que haya científicos e investigadores capaces de creer que las riquezas robadas en Jerusalén se hallaban en el Vaticano, cuando hasta el tonto del pueblo sabe que se las llevaron los godos, esta noticia de la Agencia EFE, del año 2006, es muy interesante:
"Londres. (EFE).- Un arqueólogo británico dice haber descubierto bajo el monasterio de San Teodosio, próximo a Belén, uno de los más grandes tesoros bíblicos, que fué robado por los romanos y que se pensaba que estaba en el Vaticano, informa hoy "The Times".El tesoro consistía en una serie de objetos sagrados como una Tabla de la Divina Presencia, (¿LA MESA DE SALOMON?), ricamente adornada, unos candelabros de oro y unas trompetas de plata que podrían haber anunciado la llegada del Mesías, y que en su día fueron robados en un saqueo del antiguo Templo de Jerusalén en el año 70 después de Cristo.
Tras más de diez años de investigación, el arqueólogo Sean Kingsley ha sido el primero en reconstruir dos mil años después la ruta que hizo, según él, el botín robado.El experto señala que las riquezas pasaron por Roma, Cartago, Constantinopla y Argelia, antes de ser enterradas bajo el monasterio de San Teodosio, a doce kilómetros al este de Belén, (Cisjordania) ..."Sigue después la descripción del saqueo y otras consideraciones, que ya hemos hecho nosotros anteriormente, por lo que no las incluyo.
Bien. Está claro que las riquezas son de ida y vuelta, y que por lo menos una gran cantidad de éllas han vuelto a su hogar, o casi.Riquezas en Toledo, en Jaén y en Belén. Tremendo tesoro.
Pero ¿Y el Arca de la Alianza?.Yo me atrevo a sospechar que se encuentra en una cueva secreta, excavada por el propio Salomón, bajo el Templo, para evitar que cayera en manos de los enemigos de Israel. Y ahí permanecerá para siempre."Entonces dijo Salomón: Yahvé, has dicho que habitarías en la oscuridad. Yo he edificado una casa para que sea tu morada, en lugar de tu habitación, para siempre", (Libro de los Reyes: I, 8-12, 13).En el año de 1118, nueve nobles caballeros fueron a Jerusalén, para fundar una especie de policía de caminos, algo así como la Guardia Civil Española, con el objetivo de proteger a los peregrinos que fuesen a Tierra Santa y les fué dada como sede o centro para que se establecieran la Gran Mezquita Blanca, que se piensa que en sus orígenes fué el emplazamiento exacto del Templo de Salomón.Allí fundaron la Orden del Temple, (Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo del Rey Salomón), pero de momento no admitieron a nadie más para engrosar sus filas, ni ejercieron de policías, ni nada. Sólo se dedicaron a realizar unas sigilosas excavaciones, durante los primeros nueve años de su fundación. Nueve caballeros, nueve años...Cuando se establecieron en Europa, la Orden consiguió un auge en todos los órdenes, (incluyendo el económico), asombroso. Sus riquezas eran enormes, y les confirió un gran poder, que con el tiempo generaría envidias que llevaría a la muerte de los Caballeros y disolución de la Orden.¿Qué encontraron los templarios?. Algunos afirman que llegaron a conocer la Palabra Secreta, la Shem Shemaforash, que utilizaron en sus rituales, oficiando como Sumo Sacerdote el Gran Maestre de la Orden.Y llegaron a poseer unos profundísimos conocimientos sobre Geometría Hermética, que fueron empleados en numerosas construcciones y templos.La Orden del Temple entró, a través de los conocimientos adquiridos en su afanosa búsqueda, en un mundo totalmente ajeno al que cronológicamente pertenecían. Entraron en el mundo de la Leyenda.



¿Encontraron los Templarios el Arca de la Alianza?. ¿Y la Tabla de Salomón?. Existen fuertes sospechas de que sí.En caso afirmativo: ¿Utilizaron sus conocimientos, copiando lo que les interesaba, y dejaron los objetos en el lugar donde se ocultaban, o se los trajeron a Europa?.Muchas preguntas y muy pocas respuestas.El primer templo fue construído por orden de Salomón en 969 a.C y hasta 962 a. C.
Fué destruído por el rey babilonio Nabucodonosor II en el año 587 a.C., que se llevó a gran parte de la población cautiva.El 2º Templo fue construído sobre las ruinas del anterior, en el año 517 a.C., sufriendo numerosas profanaciones y vicisitudes, hasta que se restauró de sus heridas en el 150 a.C.
La última restauración o reconstrucció n fue llevada a cabo por orden de Herodes el Grande, unos 20 años a.C.Después, a resultas de una de las revueltas de los judíos, es destruído en el año 70 d.C. como ya hemos comentado anteriormente.Se trata de reconstruir, nuevamente, entre 132-135 a.C., pero para dedicarlo al culto de Júpiter, lo que originó otra revuelta. Esta última revuelta fue reprimida con mucha fuerza, prohibiéndose, como represalia a los judíos, poder vivir en Jerusalén, cosa que ya no pudieron hacer hasta 700 años d.C.Con tanto meneo del templo, tanta destrucción, profanación, saqueo, reconstrucció n, y vuelta a la destrucción, ¿podemos considerar que siempre hubo las mismas riquezas en el templo, a lo largo de todo este tiempo?.Todo el esplendor y la riqueza originaria, es evidente que no, pues aunque del cautiverio babilónico se devolvieron las riquezas a su lugar de origen, éste ya nunca fué el mismo.Creo que el Arca de la Alianza fue ocultada a los enemigos del Templo, ya en los tiempos del propio Salomón, que tuvo premoniciones de los ataques y saqueos que iban a tener efecto en el lugar santo.Así pues, debió esconderla bajo el Templo, en una gruta porticada, con nueve pórticos y nueve caballeros dispuestos a morir defendiendo con sus espadas la integridad del Arca.
Nueve caballeros, nueve pórticos, de una morada que Salomón construyó para Yavéh, que dijo que moraría en la oscuridad, es decir, oculto a los ojos de los humanos.Pasan los siglos y otros nueve caballeros llegan a Jerusalén, fundan la Orden del Temple y...¿entran en contacto con los descendientes de los nueve primeros guardianes del Arca, y toman su relevo, para trasladar el sagrado recipiente a Europa?. Tal vez estoy elucubrando demasiado, y convirtiendo esta narración en una especie de guión cinematográfico, al estilo de "En busca del Arca Perdida". Pero, ¿qué nos impide elucubrar?.
Otras hipótesis indican que el Arca fué llevada a Etiopía por el hijo que tuvo Salomón con la Reina de Saba, Menelik I, que no quiso quedarse con su padre y se volvió a Etiopía, llevando consigo al hijo del Sumo Sacerdote, y transportando con éllos el Arca, que depositaron en un templo en la Isla Elefantina, cerca del río Nilo, donde estuvo por espacio de 800 años, en que al ser convertida Etiopía al Cristianismo, fue llevada a la Iglesia de Santa María de Sión. Una hipótesis como cualquier otra.
Rebuscando entre las "cosas" que se dicen de los Templarios leo algo que me llama la atención. Cito textualmente:"Cerca de París, en la Catedral de Chartres, que es de estilo gótico, en el pórtico norte, "pórtico de los iniciados", se hallan dos columnas esculpidas.En una de éllas se observa un Arca, que es transportada en una carreta de bueyes.En la otra podemos ver cómo un hombre cubre el Arca con un velo, rodeado por un montón de cadáveres entre los que destaca un caballero en cota de malla.
Una leyenda dice: "HIC AMITITUR ARCHA CEDERIS", lo cual no significa nada en latín.Pero sí tendría sentido de esta forma: "HIC AMITTITUR ARCHA FOEDERIS", que significa: "En este lugar se oculta el Arca".¿Qué pensar de todo ésto?. ¿Está indicando de manera más o menos clara que allí se oculta ese objeto tan buscado por tanta gente, con diferentes propósitos?. En caso de haber algo, ¿será el objeto real o sucederá como ocurre con las reliquias "sagradas", famosas entre otras cosas por su multilicidad, de forma tal que ya no se sabe cuál es real o cuál es una copia o falsificación? .Hablando de reliquias, aunque se las considra objetos de poder, también, yo no lo considero así. Es más, yo ni siquiera soy partidario de las reliquias. Abundan dentro del panorama cristiano como las hormigas en un hormiguero, pero dudo de la autenticidad de la mayoría de éllas, y no creo en las propiedades que se les atribuyen. Como decía Lutero "en España están enterrados 18 de los 12 Apóstoles", o "en Italia existen tantos clavos de la Crucifixión que se podrían herrar más de mil caballos".Cabellos de no sé qué santo o santa, manos cortadas y conservadas, sangre de no sé quién, uñas de vaya Vd a saber qué edificante personaje, etc. Miles, millones de reliquias, muchas de éllas macabras, cuando no sencillamente asquerosas, con las que algunos y algunas refuerzan su fé, que no debe ser muy fuerte.En la época medieval existían talleres en algunos lugares cristianos, especialmente en Italia. Estos talleres estaban especializados en la elaboración de reliquias, de falsas reliquias, que iban a parar a iglesias, conventos, y particulares, que compraban estas reliquias, a veces a precios enormes.Enterrados entre las reliquias, y considerados como táles, a veces se encuentran los objetos de poder. Hablo, en este caso del santo Grial y de un objeto íntimamente asociado a él: La Santa Lanza, la lanza con la que un joven centurión romano atravesó el costado de Cristo, llegando hasta su corazón y saliendo por el lado contrario. Este Centurión, de 25 años de edad, débil y enfermo de la vista, llamado Cayo Casio Longinos, jugó un papel importántisimo en el Calvario, pues formando parte del bando de "los malos", cayó de rodillas diciendo:
"Verdaderamente éste era el Hijo de Dios", lo que constituye un símbolo de aceptación de la divinidad de Jesucristo.Al atravesar el cuerpo de Jesús, brotó gran cantidad de agua y sangre, y unas gotas de ese líquido cayeron sobre sus ojos y le curaron sus problemas de visión. Posteriormente se convirtió y murió martirizado. "...pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vió da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque ésto sucedió para que se cumpliese la escritura: "No romperéis ni uno de sus huesos". José de Arimatea fué quien coleccionó algunos objetos relacionados con la vida de Cristo, entre los que figuran el Cáliz de la Ultima Cena, llamado el Santo Grial. También guardó la Sábana Santa o Sudario que envolvió el cadáver del Maestro, así como la Cruz, los clavos, la lanza, y otros, que con el tiempo pasaron a manos de Helena, la esposa del primer emperador cristiano Constantino, (una obsesa de las reliquias), y que en la actualidad se encuentran esparcidos y multiplicados por todo el orbe cristiano.De la lanza existen varias copias, pero se acepta como la auténtica la depositada en el Museo Palacio de Hofburg, en Viena, (Austria).Recurramos nuevamente a Eslava Galán, el escritor jiennense, que describe
esta lanza:"Es la más antigua. Se trata de un puñal prehistórico, de la Edad de Hierro, de 30 cms. de longitud. Está partida en dos pedazos que se mantienen unidos por una funda de plata.En el siglo XIII se le añadió un clavo, supuestamente de los que clavaron a Cristo a la cruz.El clavo está sujeto a la lanza con hilos de oro, plata y cobre. En el trozo de mango se observan dos diminutas cruces de oro. La reliquia se guarda en un estuche de cuero, forrado interiormente de terciopelo rojo".Pasó por variadas manos, y a todas las personas que la poseyeron les concedió el poder, y cuando perdieron su control les originó la muerte.Carlomagno, Barbarroja, la tuvieron pero cuando la dejaron caer, accidentalmente, por falta de cuidado, murieron en cuestión de momentos.Fué a parar a manos de los Habsburgo, y en los tiempos que precedieron a la 2ª Guerra Mundial, incluso a la 1ª, Hitler puso sus ojos, fascinado, en la dicha lanza. Sabía que era muy importante para poder conseguir el poder, para el que creía que estaba predestinado.Así, en un tren blindado, en 1938 fue trasladada a la Iglesia de Santa Catalina, donde Adolf Hitler pretendia crear un Museo de la Guerra. Estaba pues, en posesión de uno de los objetos de poder más codiciados por él. El otro era el Arca de la Alianza, para la que creó la "Operación Trompetas de Jericó" en 1943, pero que no pudo conseguir.Todos sabemos cómo transcurrió la contienda, y sabemos que Hitler ordenó esconder la lanza en un lugar subterráneo, donde fué encontrada por el ejército estadounidense. Aunque el general Patton se encaprichó con élla, hubo que devolverla al Museo Palacio de Hofburg, donde se encuentra en la actualidad. Ese mismo día se dice que Hitler se suicidó.Dice la leyenda que cuando Lucifer se rebeló contra Dios, hubo una terrible batalla en los cielos, entre los ángeles de un bando y del otro.Entre el fragor de la batalla, Lucifer, enfrentado a Miguel perdió una piedra preciosa de su corona, una enorme esmeralda, que quedó en manos de los ángeles que permanecieron sin participar en esa guerra.Con la gema, que era hueca, tallaron una hermosa copa, un cáliz, que le fué entregada a Adán en el Paraíso y que éste perdió como consecuencia del pecado original.Con el tiempo, este cáliz, que fué pasando por varias manos, llegó hasta las de Jesucristo, donde el Maestro consagró el vino, que llamó su sangre.Más tarde, durante la Crucifixión, José de Arimatea recogió en ese cáliz la sangre y el agua del costado de Jesucristo.La copa o vaso, que recibe el nombre de Sangrial, o Sangre Real, pasa hasta Francia, en las manos de María Magdalena, (acompañada de José de Arimatea), de quien se dice que estaba embarazada de Jesús, por lo que ella misma es, también, el Grial, al ser depositaria de la Sangre, linaje o descendencia de Jesucristo, que formó posteriormente la dinastía merovingia.La copa siguió viaje hasta Britania, de las manos de José de Arimatea, y quedó guardada en un centro cristiano, el más antiguo, cerca de Salisbury.Existen otros 16 Griales esparcidos por todo el mundo, y los nazis lo buscaron en Francia, ( en Montségur, reducto de los cátaros), en España, (Montserrat y Mont Salvat, cerca de los Pirineos).En Aragón había otro, que hoy día se expone en la Catedral de Valencia, donde lo llevó Alfonso V. Y otro en el Cebreiro, en Galicia, en plena Ruta Jacobea. Y unos cuantos más, por ahí y por allá, con sus leyendas y sus Caballeros Templarios buscándolo, sin olvidar a los Caballeros de la Mesa Redonda del rey Arturo. Pero son sólo éso, leyendas.Tenemos pues, dos tipos de Grial: Uno en forma de copa, la de la Ultima Cena, y otro el propio cuerpo de María Magdalena. Pero existe un tercer Grial, el auténtico, el real, en busca del cual van todos los iniciados que saben dónde está y quieren alcanzarlo. No es un Grial exclusivamente cristiano, sino que pertenece a la Creencia Universal.
El Grial es, según todas las creencias ocultistas, la Divinidad en el ser humano. Y dicen esas creencias que esa Divinidad la hemos tenido oculta en nosotros mismos, a lo largo de toda nuestra vida, de nuestra historia, y sólo contadas personas han dado con élla. "Deseosos los dioses de esconder la Verdad y la Felicidad Suprema, donde el hombre no pudiese encontrarlas, las escondieron finalmente en el mismo corazón de éste". "Yo os digo: dioses sóis". "El Reino de los Cielos está en vosotros". Así, pues, somos portadores del Santo Grial, y ahí, en nuestro propio corazón, donde está encerrada nuestra Divinidad, es, dicen, donde hay que buscarlo. Somos al parecer, dioses sin saberlo. Hay muchos objetos de poder, pero el que más llama mi atención es la "Vara de Aarón", de la que hasta ahora hemos hablado sólo de pasada, y que se encontraba, (o se encuentra) dentro del Arca de la Alianza.
¿Qué era la vara de Aarón?.
A través de los relatos de la Biblia, antes, durante y después de la salida del pueblo de Israel, se hace una amplia referencia a este curioso objeto. Aparentemente era una vara como podría serlo cualquier bastón de pastor, sólo que tenía unas características especiales que la convertían en un objeto de poder, capaz de realizar verdaderas maravillas, hechos portentosos e increíbles.Todas las tribus tenían una de esta varas, las cuales fueron puestas ante la "presencia" de Dios, pero la que era de Aarón, grabada con las letras de la tribu de Leví floreció, reverdeciendo con hojas y frutos de almendro a pesar de estar seca, de ser una rama aparentemente muerta.Esta fué la vara elegida para que Moisés la utilizara en diversas ocasiones en las que dicha vara demostró ser un artilugio poderoso.Los sacerdotes del Faraón quisieron probar el poder de sus dioses, transformando sus varas en serpientes, pero Moisés dejó caer su vara al suelo, y ésta se transformó, a su vez, en una serpiente que se comió a las de los sacerdotes.
Fué esta vara la que al ser sumergida en el agua transformó todas las aguas de Egipto en sangre, impidiendo que se pudiese beber. Fué esta vara la que provocó una tras otra las 7 plagas de Egipto: Las úlceras, las ranas, las langostas, el fuego, la muerte de los primogénitos, etc.
De igual forma, al extender la vara sobre el Mar Rojo, este se abrió, permitiendo que el pueblo de Israel atravesase en seco, y se cerró nuevamente, matando a los ejércitos del Faraón, que venían en su persecución. ¿En seco?. ¿Y qué pasó con el fango?."Moisés extendió su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirara por medio de un viento oriental, que sopló toda aquella noche.
Así se secó el mar y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron en medio del mar, en seco, y las aguas eran como un muro a su derecha y a su izquierda". Exodo, 14:21.Según Naum Volzingen y Alexei Andronov, (científicos del Instituto de Oceanografía de St. Petersburg), el paso del Mar Rojo se hizo en una zona donde existe una formación de arrecifes, que cruza de parte a parte, y que en aquella fecha estaba más cerca de la superficie que ahora. Y añaden:
"Un viento fuerte proveniente del este por toda la noche, soplando a una velocidad de 67 millas por hora, podría hacer que el área del arrecife experimentara un fenómeno tal como el que describe la Biblia".Según Volzinger, (especializado en terremotos e inundaciones) , los 2.000.000 de hombres, mujeres y niños, hubieran tardado 4 horas en cruzar el arrecife de 4,2 millas, (si son náuticas son 8.4 kms.), que va de un lado al otro de la costa.(Boletín de la Academia de Ciencias de Rusia).
¿No fue, pues, obra de la vara de Aarón?.Sigue la Biblia explicando las "habilidades" del tal bastón. Al golpear la roca con la misteriosa vara, brotaba agua, que calmaba la sed del pueblo.Curaba las picaduras de las serpientes, y producía otros sucesos de carácter aparentemente milagroso.Era, por tanto, algo maravilloso. Una especie de "varita mágica", que todo lo podía.Pero en toda la historia del pueblo de Israel, en los relatos bíblicos, hay muchas cosas que no me acaban de convencer.
Si quien hablaba con Moisés era Dios, ¿para qué necesitaba Dios ningún tipo de artilugio?. ¿Por qué un Arca para comunicarse con su pueblo?. ¿Por qué una máquina para fabricar el maná, partiendo de un alga, considerada hoy día un alimento de lo más completo?. ¿Por qué una vara para obrar prodigios?. ¿Por qué éstos no ocurrían sin necesidad de ningún tipo de "aparatos"?. ¿No bastaba con la palabra?. ¿No bastaba sólo con el deseo?. Aparatos y más aparatos. Artilugios de lo más variado y avanzado tecnológicamente hablando. La verdad es que era, o es, un Dios muy raro. Se me antoja más parecido a un ser humano, muy evolucionado, muy poderoso, muy adelantado técnicamente, pero no Dios. Tal vez un dios, pero no Dios.¿Por qué acompañaba a los israelitas en una ¿nube? de día y como columna
de fuego por la noche?. Dios, que yo sepa es inmaterial, y está en todas partes, no circunscrito al espacio de una "nube" o lo que fuese. Además esa nube y/o columna de fuego "aterrizaba" de vez en cuando, necesitando un tabernáculo, una especie de hangar, para ser guardado, y toda persona que se acercaba indebidamente a ese tabernáculo moría afectada por una especie de "lepra", similar a los daños en la piel producidas por emisiones radiactivas.¿Como es posible que se derriben las murallas de Jericó a base de sonidos y gritos, cuando se supone que Dios las podía derribar sólo con desearlo?. Lo que se estaba haciendo con tanta trompeta y tanto grito, (y con el Arca), ¿era algo similar a un cañón sónico?.Se disfrazan las aclaraciones sobre estas cosas con explicaciones de carácter simbólico, y nadie quiere enfrentarlas y considerarlas reales, porque de su explicación sólo se puede escapar considerando táles hechos como milagros, y mirando para otro sitio. Son temas que desprestigian a quien osa mencionar estos hechos. Sin embargo ya hemos visto cómo los científicos rusos encararon el problema de la separación de las aguas del Mar Rojo, con una explicación de lo más racional.Se desprecian las elucubraciones de los que se plantean estas dudas, y los "astroarqueólogos" son mal vistos, y nadie quiere saber nada de estos temas. Lo siento, pero esa no es la idea que tengo de Dios, y por mucho que nos repugne y busquemos otra explicación, para mi sólo quedan dos: O bien todo es mentira, o manipulación de hechos históricos o estamos hablando de dioses con minúscula.Algo muy raro ocurrió en la Antiguedad con los pueblos y civilizaciones que nos precedieron. Algo que se nos oculta o se nos disfraza, para que nos perdamos en un laberinto del que no logramos salir.Yavhé dijo a Josué: "Mira, he puesto en tus manos a Jericó, a su rey, a todos sus guerreros. Marchad vosotros alrededor de la ciudad dando una vuelta en torno a élla. Así haréis por seis días. Al séptimo día daréis siete vueltas. Los sacerdotes irán tocando las trompetas. Cuando éllos toquen repetidamente el cuerno potente y oigáis el sonar de las trompetas,todo el pueblo se pondrá a gritar fuertemente y las murallas de la ciudad se derrumbarán". Josué 6, 2-5.

Durante seis días, los israelitas fueron dando una vuelta por día, en torno a las murallas de Jericó. En primer lugar iban los sacerdotes, detrás el Arca, y por último el ejército de Israel.Todo este movimiento hacía reir a los habitantes de Jericó, que incluso tomaban posiciones en las murallas para observar el espectáculo. El rey de Jericó envía un mensaje a Josué, burlándose de la idea de que con las trompetas puedan derribar los muros.El séptimo día, el propio rey acude a ver el espectáculo desde una torre de las murallas. Tanto él como sus acompañantes se reían a mandíbula batiente.En ese séptimo día, los israelitas debían dar no una, sino siete vueltas, haciendo sonar las trompetas. A la séptima vuelta deberían gritar con todas sus fuerzas.Así lo hicieron, y ante el espanto de los habitantes de la ciudad, los muros caen, y los israelitas entran y matan a sus moradores.Este suceso ocurrió en el año 1403 a.C. Los arqueólogos afirman que, efectivamente la ciudad se derrumbó, pero que ese derrumbe se debió, seguramente, a un temblor de tierra. Falta que nos aclaren cómo sabían los israelitas que tal temblor de tierra se iba a producir, con varios días de adelanto, e incluso cómo sabían que una parte, un muro de la ciudad, donde se hallaba la vivienda de Rahaab, la prostituta que ayudó a los espías de Josué, ofreciéndoles el refugio de su casa, no se iba a derrumbar.Volvemos al mismo problema que cuando el cruce del Mar Rojo. De acuerdo, fueron fenómenos naturales, tanto la separación de las aguas como el derrumbe de las murallas. Pero, ¿cómo podían predecirlo, para poder estar allí en el sitio justo y en el momento adecuado?.En lo que se refiere a las trompetas y cuerno que tocaban los sacerdotes, y a quienes se responsabiliza de la caída de la muralla de Jericó, ¿Tan fuerte era el sonido?. ¿O no se trataba de intensidad sino de frecuencia de vibración?.Para conseguir derribar las murallas de Jericó sólo tenían que encontrar la frecuencia sonora que entrase en resonancia con la envergadura de la construcción.
Con los sonidos se puede hacer levitar grandes bloques de piedra, con lo que derribar un muro no es, por tanto, algo muy diferente. En determinados laboratorios que experimentan con sonidos, los investigadores se han encontrado con muchos problemas físicos, como si les "agitasen la vísceras", dolores fuertes de cabeza, oídos, etc.En ocasiones los muros de esos laboratorios se han agrietado y se han sentido fuertes vibraciones. Es lo que se llaman "cañones sónicos".Se han conseguido, incluso, resultados espectaculares en lo que se refiere a la fusión nuclear, sólo que sin radiación, a través del sonido, por un fenómeno que se llama "cavitación", basado en la presión que se puede ejercer en las burbujas de un líquido, formadas por ondas acústicas.Tengo la ligera impresión de que los antiguos pobladores de la Tierra sabían mucho más de lo que nosotros nos imaginamos, o fueron asesorados y dirigidos por alguien que tenía unos conocimientos tecnológicos muy avanzados. Los objetos de poder que aparecen a menudo en las Escrituras Sagradas tienen, parece, toda la apariencia de ser artilugios técnicos, más que objetos sagrados y milagrosos.¿Quién acompañaba al pueblo de Israel?. ¿Era Dios o eran los dioses?.Pienso, más bien en lo segundo. Porque Dios no hubiera necesitado nunca artilugios, objetos materiales, para conseguir sus propósitos, bastaba con que lo hubiese deseado y el efecto se hubiese producido. Y si, por el contrario, en lugar de ser Dios, eran dioses, ¿quiénes eran esos dioses?.

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Pensamiento de hoy

febrero, 2008
Aprender sin pensar es tiempo perdido, pensar sin aprender es peligroso.
Confucio, filósofo chino.


"No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va" (Séneca)

Camuflaje OVNI

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En nuestro mundo, una de las facultades que más nos asombra del mundo animal es la llamada mimetismo. Esta es la capacidad de los organismos vivos para pasar inadvertidos para los depredadores. Las variantes son múltiples, desde cambiar el color del pelaje, confundiéndose con su medio, hasta el de adquirir las formas de su entorno, incluso cuando nosotros mismos observamos el comportamiento de animales de nuestro interés, utilizamos el recurso del camuflaje. En la guerra la invisibilidad es una premisa, es por eso que la nación que logre duplicar el camuflaje OVNI obtendrá todas las ventajas sobre su enemigo. Actualmente existen naves invisibles, por lo menos para el radar, como el llamado Stealth Fighter, que por su diseño y pintura especial pasa inadvertido para los radares.

Einstein, en una de sus teorías afirmaba que mediante procesos magnéticos haciendo vibrar un objeto, esté podría desplazar el espectro electromagnético visible que despiden los objetos haciéndolos completamente indistinguibles para el ojo humano. Teoría que se probaría en el tristemente célebre experimento Filadelfia en 1947, con repercusiones bastante lamentables.

Los rayos infrarrojos y ultravioleta están por encima y por debajo, respectivamente, del espectro visible para el ojo humano. Para que una frecuencia infrarroja pueda ser perceptible son necesarios elementos ópticos y tecnológicos de los que carece el ojo humano, sin embargo, un ejemplo claro para poder realizarlo en nuestro hogar, basta colocar un telemando frente a una cámara de video y observarlo en el monitor de televisión.

Esto explicaría cómo aparece y cómo queda registrado en un video un OVNI, cuando al realizar la grabación éste no se observa y ni siquiera es el centro de atención. No obstante, este fenómeno también se produce en negativos fotográficos aun cuando este proceso (óptico químico) es diferente al video. Dando una idea de que si nuestras percepciones físicas no pueden detectar estos avistamientos, sí se cuenta con elementos para poder observarlos.

Otro tipo de camuflaje OVNI (al menos físico y visible), sería el de adoptar las formas del entorno atmosférico, en este caso nubes. Se han registrado avistamientos donde los observadores de estos fenómenos, ven claramente cómo las nubes tienen movimientos caprichosos en el cielo. Estos movimientos por cierto muy semejantes a los observados a través de la historia, donde incluso algunos casos se observan bajar entidades de las mismas.

Por otra parte, la misma maniobrabilidad de algunos OVNI´s hacen que pasen desapercibidos para algunos instrumentos de detección, esto como es de suponerse, sólo es necesario hallarse fuera del campo que cubre un radar, colocándose por encima o por debajo para pasar inadvertido. En medio de estos parámetros explicativos queda otra interrogativa, ¿se pueden ver o fotografiar entidades que se desarrollan en un plano de tres dimensiones? No, no se puede, ya que no obedecen las leyes físicas y ópticas del mismo comportamiento que conocemos, haciendo imposible dejar constancia en una placa o en un video, al menos con la óptica terrestre tal y como la conocemos.

Como se podrá deducir entonces, el hecho de que observemos OVNI´s en el cielo, sólo puede tratarse de un acto consciente de ser observados y enterarnos que allá arriba está sucediendo algo.