
La idea de que en la antigua isla de Hateg, en Rumania, existieron dinosaurios enanos, fue propuesta cien años atrás por el barón Franz Nopcsa, cuya familia poseía propiedades en el área. Él se dio cuenta de que muchos de los dinosaurios de Hateg tenían parientes evolutivos cercanos en rocas antiguas de Inglaterra, Alemania y Norteamérica, pero los especímenes de Rumania sólo tenían la mitad del tamaño.
La hipótesis de Nopcsa ha sido validada por primera vez en un nuevo trabajo realizado por el profesor Mike Benton de la Universidad de Bristol, y otros seis expertos de Rumania, Alemania y Estados Unidos. Ellos han comprobado que los dinosaurios de la isla de Hateg eran realmente enanos.
Un tema muy debatido entre los ecólogos evolutivos es si hay una "regla isleña" por la cual los grandes animales aislados en una isla tienden a volverse más pequeños. No hay duda de que los dinosaurios hallados en Hateg fueron pequeños; la duda se refería a si tales individuos habían alcanzado o no el tamaño adulto.
Tres especies de los dinosaurios de Hateg (el saurópodo herbívoro Magyarosaurus y los ornitópodos herbívoros Telmatosaurus y Zalmoxes) tienen un largo de sólo la mitad del de sus parientes evolutivos más directos de cualquier otro lugar.
El equipo examinó estos tres dinosaurios, cada uno representado por muchos especímenes, pero no encontraron evidencias de huesos grandes como los que se podría esperar encontrar en el caso de los parientes de tamaño normal. Más importante aún es que un análisis detallado de los huesos confirmó que los dinosaurios habían alcanzado la adultez.
La idea del "enanismo isleño" está bien establecida para casos más recientes. Por ejemplo, hubo elefantes enanos en muchas de las islas mediterráneas durante las últimas decenas de miles de años. Estos ejemplos bien estudiados sugieren que el enanismo puede surgir con bastante rapidez.
La idea general del fenómeno es que los animales grandes que se quedan aislados en una isla, se enfrentan a dos posibilidades: La primera es que se extingan como consecuencia de la falta de suficiente espacio para que una población de tamaño razonable sobreviva. La segunda es que se adapten. Un modo de adaptarse es volverse más pequeños, generación tras generación.
Los dinosaurios de Hateg datan de cerca del final del Período Cretáceo, hace entre 65 y 70 millones de años, cuando gran parte de Europa se vio inundada por grandes masa de agua que establecieron mares allí. Como consecuencia de esto, había un archipiélago de islas por el este de Europa y el área costera mediterránea, y se sabe de fósiles de dinosaurios provenientes de estas islas. La zona de Hateg, antaño por encima del nivel del agua que la rodeaba, fue una isla durante un tiempo.
La isla de Hateg tenía un área de cerca de 80.000 kilómetros cuadrados, y la abundante acumulación de fósiles de plantas, insectos, peces, ranas, lagartos, aves y mamíferos muestra que el entorno era rico y tropical.
Información adicional en: http://www.scitech-news.com/2010/03/island-of-dwarf-dinosaurs.html
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