Buenos Aires, 30 de marzo de 2001.- Greenpeace exigió hoy al Secretario de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental, Dr. Oscar Massei, que prohíba en la Argentina la acuicultura del salmón transgénico y el ingreso al país de huevas de la especie, ya que podría ocasionar graves daños al ambiente.
Un informe de Greenpeace advierte que Chile, segundo exportador mundial de salmones, posee granjas salmoneras donde los escapes al medio ambiente son recurrentes. El salmón es una especie exótica que devora especies de interés comercial y compite con las especies autóctonas por el alimento.
"Los salmones transgénicos agravan esta situación y trasladan al problema a los lagos y ríos de la Patagonia con un claro riesgo de pérdida de diversidad biológica", dijo Emiliano Ezcurra, coordinador de la campaña de Biodiversidad de Greenpeace Argentina.
Greenpeace presentó hoy una solicitud escrita a la máxima autoridad ambiental argentina, exigiéndole que tome una medida concreta en el asunto. (1)
Los peces transgénicos pueden causar daños irreversibles a la biodiversidad marina y pluvial, ya que compiten con especies nativas y porque consumen más cantidad de alimento disponible en el ecosistema.
Prestigiosos científicos especialistas en acuicultura han expresado su preocupación y han advertido que incluso un mínimo número de peces transgénicos liberados al medio pueden ocasionar efectos devastadores.
Por otra parte, investigadores de la Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Unidos, estiman que con sólo introducir sesenta (60) peces transgénicos en una población natural de 60.000 peces naturales, se estaría aniquilando la población completa en 20 o en 30 años (2).
"Los deformes y voraces peces transgénicos son un peligro para el medio ambiente y un riesgo para la salud humana. Son el claro ejemplo de cómo la ingeniería genética está experimentando con nuestras fuentes de alimento. Dado que los peces no reconocen fronteras, toda fuga de peces transgénicos será de implicancia global, y contraria a legislación internacional para la protección de los mares", agregó Ezcurra.
En la industria de la acuicultura tradicional los escapes de los corrales se producen con frecuencia y son prácticamente imposibles de evitar. En los últimos diez años, medio millón de peces escaparon de instalaciones piscícolas en los Estados Unidos y Canadá (3).
A la fecha, no se han publicado estudios sobre los riesgos que podrían ocasionar los peces transgénicos a la salud humana. Tampoco existen reglamentaciones sobre la liberación de éstos al ambiente.
La empresa A/F Protein ha manipulado genéticamente al Salmón del Atlántico introduciéndole un gen para la producción de hormonas de crecimiento y un gen promotor anti-congelante.
La inserción de la hormona de crecimiento significa que en vez de crecer sólo durante los meses de verano, salmón transgénico crecerá durante todo el año, desarrollándose dos o tres veces más rápidamente que un salmón natural.
PARA MAYOR INFORMACIÓN, CONTACTAR A EMILIANO EZCURRA (CAMPAÑA DE BIODIVERSIDAD) AL 15 5 109 41 04 Ó A OSCAR SORIA (COMUNICACIONES) AL 15 5 109 0786
NOTAS AL EDITOR:
(1) Con la adhesión de Fundación Patagonia Natural (Lic. Guillermo Caille en el 02965 472023), Fundación Piuké, Fundación Orca y Coalición Ríos Vivos -Argentina.
(2) La Sociedad Americana de Ictiólogos y Herpetólogos (organización dedicada al estudio científico de los peces, anfibio y reptiles) y la Sociedad Real de Canada (Royal Society of Canada) recientemente recomendaron una moratoria con respecto al desarrollo de peces transgénicos en instalaciones piscícolas.
(3) Febrero 2001, 100,000 escaparon de los corrales de instalaciones de acuicultura en Maine, en los Estados Unidos. Aproximadamente 300.000 peces escaparon de una sola granja piscícola del estado de Washington. Entre 1991 y 1999, más de 280.000 peces escaparon de instalaciones piscícolas de la
Columbia Británica, en Canadá.
La especie en cuestión es el salmón del atlántico y la empresa mencionada afirma tener órdenes de compra por alrededor de 15 millones de huevas, que se exportarían para la industria de la acuicultura del salmón. Lo que ha hecho A/F Protein es colocar un gen de hormona de crecimiento junto con la secuencia promotora de un gen anti-congelante del pez plano del ártico. La inserción de la hormona de crecimiento significa que en vez de crecer sólo durante los meses de verano, el salmón transgénico crecerá durante todo el año, desarrollándose dos o tres veces más rápidamente que una salmón natural.
Los peces trangénicos pueden causar daños irreversibles a la biodiversidad marina. Prestigiosos científicos especialistas en acuicultura han expresado su preocupación y han advertido que incluso un mínimo número de peces transgénicos liberados al medio pueden ocasionar efectos devastadores.
Investigadores de la Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Unidos, estiman que con sólo introducir 60 peces transgénicos en una población natural de 60.000 peces naturales, se estaría aniquilando la población completa en 20 o 30 años. (1)
En la industria de la acuicultura tradicional los escapes de los corrales se producen con frecuencia y son prácticamente imposibles de evitar. En los últimos diez años, medio millón de peces escaparon de
piscícolas en los Estados Unidos y Canadá (2). Esto también ocurrirá con los peces transgénicos.
La pesca de truchas tiene una amplia difusión en ríos y lagos cordilleranos patagónicos y se desarrolla en Parques Nacionales y en establecimientos dedicados al turismo rural y deportivo. Chile, segundo exportador mundial de salmones, posee granjas salmoneras, donde los escapes al medio ambiente son recurrentes.
El salmón es una especie exótica que devora especies de interés comercial y compite con las especies autóctonas por el alimento. Los salmones transgénicos agravan este problema y sus impactos ambientales y lo trasladan a los lagos y ríos de la patagonia con un claro riesgo de pérdida irreparable de diversidad Biológica, con los consecuentes impactos sociales y económicos que implicará el eventual deterioro de los recursos pesquero y turístico.
No comments:
Post a Comment