
Todos los genes que el exótico Tigre de Tasmania heredó sólo de su madre han sido desvelados por un equipo internacional de científicos. La investigación marca la primera secuenciación exitosa de los genes de este marsupial carnívoro, que parecía un perro grande con rayas de tigre y se extinguió en 1936, y abre también la puerta al uso extenso e inocuo de especímenes de museo para averiguar por qué los mamíferos desaparecidos se extinguieron y cómo se podría hoy en día evitar situaciones parecidas.
"Nuestra meta es averiguar cómo impedir que las especies en peligro se extingan", subraya Webb Miller, profesor de biología, informática, e ingeniería de la Universidad Estatal de Pensilvania y miembro del equipo, que incluye a científicos de Estados Unidos, Suecia, España, Dinamarca, el Reino Unido, y Alemania. Miller cree que los resultados del estudio reavivarán las discusiones sobre la posibilidad de devolver al Tigre de Tasmania a la vida.
La investigación del equipo cuenta con dos herramientas clave: una nueva tecnología de secuenciación genética y nuevos métodos informáticos desarrollados por Miller y Stephan C. Schuster, profesor de bioquímica y biología molecular de la Universidad Estatal de Pensilvania. Los nuevos métodos implican extraer ADN del pelo de especímenes extintos, no así del hueso, usado en estudios anteriores. El trabajo del equipo demuestra que, ciertamente, el pelo es una poderosa cápsula del tiempo para preservar ADN durante períodos largos y bajo una amplia gama de condiciones. El pelo está tan herméticamente sellado que ni siquiera el aire o el agua son capaces de penetrar en el ADN guardado en su interior. Y, lo que es aún más importante, las bacterias no pueden alcanzar el ADN mientras la estructura del pelo permanezca firme.
"Tigre de Tasmania" es el nombre popular del extinto Thylacinus cynocephalus, que está más estrechamente relacionado con los canguros y los koalas (marsupiales parecidos a osos), que con los perros o los tigres. El último espécimen conocido murió en un zoológico de Tasmania en 1936. Este animal ha tenido un gran protagonismo en las discusiones sobre la posibilidad de traer nuevamente a la vida especies extintas, pero a pesar de la disponibilidad de muchos huesos y otros restos, los intentos anteriores de leer su ADN han sido infructuosos.
Miller, Schuster, y sus colegas fueron los primeros en dar a conocer la secuencia genómica "completa" de un animal extinto, el mamut lanudo, en Noviembre de 2008. Luego colaboraron con Anders Goetherstroem, de la Universidad de Uppsala en Suecia, al escoger al Tigre de Tasmania como siguiente objetivo. Esta elección vino motivada por ser éste, como el mamut, una meta ambiciosa y muy codiciada para los investigadores de ADN antiguo, que consideraban improbable su secuenciación debido a la calidad inadecuada del ADN disponible en los especímenes. Los escépticos argumentaban que la única razón por la cual el citado equipo de investigadores fue capaz de extraer ADN de pelo de mamut era que esos mamuts habían quedado congelados en el permafrost ártico, pero este nuevo éxito con el Tigre de Tasmania demuestra que el pelo puede proteger el ADN durante largos períodos y bajo una amplia variedad de condiciones ambientales.
Información adicional en: http://www.scitech-news.com/ssn/index.php?option=com_content&view=article&id=907:hair-of-tasmanian-tiger-yields-genes-of-extinct-species&catid=36:biology&Itemid=56
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