
El artista danés nacido en Chile Marco Evaristti, que coloreó de rojo un iceberg en Groenlandia y el macizo del Mont-Blanc, en los Alpes, anunció que a finales de enero hizo lo mismo con una duna y los animales del Sahara tunecino.
Fuente: AFP
Evaristti explicó a la AFP que con su obra del Sahara da por cerrada su trilogía -'Ice Cube, 2004', 'Mont Rouge, 2007' y 'Arido Rosso, 2008'- en defensa del medio ambiente.
La trilogía será objeto de una exposición que se inaugurará el 1 de marzo en Kunsthalle Krems, en los alrededores de Viena.
El coste de sus obras fue de unos 67.000 euros cada una y usó para todas ellas una pintura biodegrabable elaborada con frutas.
"Nos fuimos unos 250 kilómetros al sur de la ciudad de Duz para llevar a cabo nuestro proyecto con los beduinos, que al principio nos tomaron por locos", explicó.
El artista no sólo pintó de rojo una duna, sino también un dromedario, una cabra y una oveja.
"Estaba un poco nervioso con la idea de ir a un país musulmán. Pero encontré un espíritu abierto, generoso y tolerante en los beduinos, que entendieron la esencia de nuestro proyecto", explicó.
Evaristti quiere ahora "colorear una nube de rosa en Viena y las cataratas del Niágara", en la frontera de Estados Unidos y Canadá. "Quiero 'pintar' un cuadro paisajístico efímero con la ayuda de tres helicópteros que lanzarán pintura rosa en las cataratas", detalló.
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