
Los astronautas del Endeavour ubicaron el sábado una grúa de la nave en el exterior de la Estación Espacial Internacional para asegurarse de que la tripulación del próximo transbordador pueda revisar su nave en busca de daños.
Fuente: REUTERS
Normalmente, las tripulaciones traen su propio equipo de revisiones, pero la próxima carga que viajará a la estación es tan grande que no habrá lugar en la bahía de carga del transbordador para la grúa de 15 metros, que cuenta con los sensores necesarios para revisar el escudo de la nave contra el calor.
En cambio, la tripulación del transbordador Discovery, que se espera que despegue el 25 de mayo con la sección principal del laboratorio japonés Kibo, retirará la grúa de su lugar de almacenamiento temporal en el exterior de la estación espacial.
La NASA ha estado realizando revisiones desde que reanudó los vuelos del transbordador tras el accidente fatal del Columbia en 2003, que fue provocado por daños que no fueron detectados en un ala de la nave.
Asegurar la grúa al exterior de la estación era la tarea principal de la quinta y última caminata espacial realizada por la tripulación del Endeavour, que llegó al puesto orbital el 12 de marzo.
Durante sus salidas anteriores, los astronautas instalaron una sección de almacenamiento del complejo japonés Kibo y ensamblaron un robot de mantenimiento de fabricación canadiense.
"Yo creo que vosotros habéis hecho un trabajo fantástico y habéis logrado más de lo que esperábamos en el día", dijo el astronauta Richard Linnehan, quien supervisó la caminata espacial del sábado desde el interior del Endeavour, a sus colegas Robert Behnken y Michael Foreman, quienes concluyeron una misión de seis horas cerca de las 02:30 GMT del domingo.
MANTENER LOS SENSORES CON CALOR
Adelantándose al programa de la caminata espacial, Behnken y Foreman conectaron un cable de energía para mantener con calor los delicados sensores de la grúa durante los dos meses que permanecerá en órbita y luego aseguraron los extremos en su lugar junto a una parte de una viga de la estación.
Después de ubicar la grúa en su posición, los astronautas se dividieron para realizar una serie de tareas de mantenimiento, entre ellas el asegurar un experimento científico en el exterior del módulo Columbus.
Los astronautas habían intentado hacer durante la caminata espacial del lunes, pero tuvieron problemas con unas partes mal ubicadas.
Mientras Behnken trabajaba con el experimento científico, Foreman revisó una unión contaminada, necesaria para la rotación de uno de los paneles solares de la estación. La NASA descubrió el año pasado virutas de metal dentro del mecanismo e intenta descubrir la fuente de la contaminación.
El panel ha estado fijo en su posición para evitar más daños en la unión.
Foreman descubrió algunas asperezas, pero ninguna señal obvia del impacto de escombros espaciales, que es una de las posibles causas del problema.
No se espera que la pérdida de energía por mantener el panel fijo, lo que impide que siga al sol para generar electricidad, afecte las operaciones de la estación hasta el próximo año, cuando la tripulación aumentará de tres a seis miembros. La NASA espera reparar el problema mucho antes.
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