El fondo del océano Artico, a nivel de la cordillera submarina Gakkel, deja entrever elementos geoquímicos sólo encontrados hasta ahora más al sur, revela un estudio publicado por la revista británica Nature.
AFP
Esta dorsal volcánica, que se extiende a lo largo de más de 1.800 km de Groenlandia a Siberia, entre 3.000 y 5.000 metros de profundidad, presenta sobre su flanco este basaltos parecidos a los que se conocen en el hemisferio norte, y en su flanco oeste existen basaltos con "afinidades" con las regiones situadas mucho más al sur, explica el equipo estadounidense responsable de la investigación.
La fuente de esta sorprendente composición geoquímica provendría de los materiales que se desprendieron de la parte inferior de la corteza continental del Spitzberg, según el principal autor del estudio, Steven Goldstein, del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia (Nueva York).
Según los geólogos, tras la separación de la corteza, estos materiales podrían haberse fundido y derivado en las profundidades de la Tierra, en los plasmas de la astenosfera, antes de volver a salir por los volcanes de la dorsal Gakkel.
Pero esto es sólo una posibilidad, precisa Goldstein, para quien este fenómeno recuerda otro más conocido, en el océano Índico, llamado "anomalia Dupal". Esta "anomalia" consiste en la presencia de ciertos elementos geoquímicos en dos zonas donde no deberían estar. La causa del desplazamiento sería la aparición en ciertos lugares de materiales en forma de fluidos al límite entre el manto inferior y el manto superior.
No comments:
Post a Comment